Géneros y Sexualidades

CRÓNICA

8M en Burgos: por un feminismo anticapitalista

La jornada de lucha por el 8 de marzo, Día internacional de la mujer, reivindicamos tanto las luchas pasadas, que derivaron en conquistas para las mujeres, como las que quedan por conseguir e incluso por abordar.

Irene Ruiz

Burgos

Jueves 9 de marzo de 2017 | 21:30

En Izquierda Diario venimos abordando este tema en diferentes notas y artículos históricos

En Burgos, haciendo honor al Parón de mujeres a nivel internacional, compartimos en la mañana del miércoles parón y concentración con las trabajadoras del HUBU, polémico hospital fruto de intereses especulativos y objeto de privatización de servicios.

Aunque en el Estado español los sindicatos se han abstenido de convocar la huelga, unas 30 personas entre las que había trabajadoras del HUBU, integrantes de la Asamblea Feminista, sindicalistas de la CGT, militantes de Clase contra Clase y estudiantes entre otras, hemos compartido una solidaridad que traspasa fronteras para denunciar como la precarización de las condiciones laborales, empeoran sustancialmente la calidad de vida de las trabajadoras de sectores altamente feminizados como es la sanidad.

La compañera nos amplia algunos de los casos concretos en los que existe una clara pérdida de garantías laborales, como por ejemplo la ampliación de la jornada de 12 a 16 días, el no reconocimiento del trayecto hasta el trabajo o la contratación de interinidad en condiciones precarias y temporales, lo cual hace que haya trabajadoras que a pesar de cobrar un salario sigan siendo pobres.

La carga de los trabajos reproductivos y de cuidados, que tradicionalmente ha recaído sobre las mujeres, hace que socialmente se asuma que nosotras cogeremos bajas por maternidad o para cuidar a las mayores, frente a los varones que no lo harán, o que nuestros sueldos son solo un complemento al sueldo de un supuesto “marido”.

Es por ello que “el feminismo debe impregnarlo todo”. Debe trasversalizarse en los espacios de ocio, en las familias, en las parejas, en los centro de trabajo y educativos, en la sanidad pública. El feminismo es la lucha de todas las personas que luchen por la justicia social.

A las 20.00 de la tarde, acudimos a la cita que convocaba a la manifestación del 8 de marzo, que partía como siempre desde el Teatro Principal frente a la estatua del Cid. La manifestación fue multitudinaria, sin duda una de las más grandes en Burgos desde hacía mucho tiempo, ya que contó con la asistencia de aproximadamente 3.000 personas.

Esta macro marea violeta recorrió las principales vías de la ciudad y desembocó en la Plaza Mayor, donde se leyeron los manifiestos de algunos de los colectivos presentes y las asistentes corearon lemas que se repitieron a lo largo de todo el recorrido como “Que viva la lucha de la mujer obrera”, “Cuidar, planchar, también es trabajar”, “Ni sumisas ni pasivas, feministas combativas” o “Patriarcado y capital alianza criminal”

La marcha contó con la asistencia de diferentes colectivos feministas como la “Coordinadora Feminista de Burgos”, el colectivo “No es No” o el colectivo “Gitanas feministas por la diversidad” que acudió con una batucada, también hubo representación sindical y de partidos, y la afluencia multitudinaria de mujeres y personas jóvenes y mayores, que apoyaron las proclamas y consignas democráticas de la manifestación.

La asistencia masiva de mujeres jóvenes a las concentraciones y los paros solidarios de estudiantes con el paro, unidas a la evidencia de que las soluciones que nos plantea el estado capitalista no son suficientes para poder alcanzar las libertades que perseguimos nos plantean el desafío de retomar el testigo de anteriores generaciones que ya plantearon las bases para un feminismo anticapitalista.

Hay que tener en cuenta que justo el día anterior al 8 de marzo, que ya se preveía como una jornada de importante movilización a nivel internacional, los principales partidos del Régimen han accedido a debatir en el parlamento los 25 puntos que exigían las mujeres en Huelga de Hambre de Sol.

En un momento de auge de la lucha feminista en la calle, en el que estas valientes estaban recibiendo cada vez más apoyo, la maquinaria estatal actúa de esta manera para evitar la prolongación de la huelga y por tanto de la movilización que la misma hubiese podido acarrear.

Por ello es fundamental mantener el pulso en las calles y en las casas, en los centros de trabajo, en los sindicatos y en las organizaciones, en los espacios de ocio y en todos los ámbitos de nuestras vidas, ya que como históricamente hemos comprobado solo la organización de las oprimidas puede llevar a su propia liberación.

En el contexto del paro Internacional de Mujeres y de la crisis del capital, que ni las mejores intenciones reformistas pueden contener, el 8 de marzo vuelve a ser una jornada de lucha en la que retomar el discurso y la estrategia anticapitalista.






Temas relacionados

#ParoInternacionalDeMujeres   /   8 de Marzo   /   Géneros y Sexualidades

Comentarios

DEJAR COMENTARIO