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Allen Ginsberg, los ecos de un Aullido

A 22 años de su muerte recordamos a unos de los referentes de la generación beat con un fragmento de su famoso poema Aullido donde se reflejan varios de sus temas favoritos: las drogas, el anti militarismo y su repudio al materialismo económico.

Viernes 5 de abril | 13:49

¿Qué esfinge de cemento y aluminio reventó sus cráneos y devoró sus
cerebros y su imaginación?
¡Moloch! ¡Soledad! ¡Inmundicia! ¡Fealdad! ¡Latas de basura e inalcanzables
dólares! ¡Niños chillando bajo las escaleras!
¡Muchachos sollozando en los ejércitos! ¡Ancianos llorando
quedamente en los parques!
¡Moloch! ¡Moloch! ¡Pesadilla de Moloch! ¡Moloch el sin amor!
¡Moloch mental! ¡Moloch el inmisericorde juez de los
hombres!
¡Moloch prisión incomprensible! ¡Moloch cárcel desalmada de tibias
cruzadas y Congreso de aflicciones! ¡Moloch cuyos edificios
son veredictos! ¡Moloch la vasta piedra de la guerra!
¡Moloch los anonadados gobiernos!
¡Moloch cuya mente es pura maquinaria! ¡Moloch cuya sangre es el
fluir del dinero! ¡Moloch cuyos dedos son diez ejércitos!
¡Moloch cuyo pecho es una dinamo caníbal! ¡Moloch cuyo
oído es una humeante tumba!
¡Moloch cuyos ojos son un millar de ventanas cegadas! ¡Moloch cuyos
rascacielos se yerguen en las largas avenidas como inacabables
Jehovás! ¡Moloch cuyas fábricas sueñan y croan en
la niebla! ¡Moloch cuyas chimeneas y antenas coronan las
ciudades!

Fragmento de Aullido






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