MADRID LEY MORDAZA

Aplazado el juicio-farsa contra el fotógrafo y activista Raúl Capín

Raúl Capín iba a ser juzgado este martes, acusado de atentar contra la autoridad en una manifestación de la Marea Ciudadana en febrero de 2013. Pero la vista oral quedó suspendida a pedido de la Fiscalía por considerar “poco claras” las imágenes aportadas por la policía en el sumario. Todo un indicador de que el juicio es una farsa.

Diego Lotito

@diegolotito

Martes 19 de enero de 2016 | 21:39

Concentración en apoyo a Raúl Capín frente al juzgado de Madrid. #TodasSomosRaulCapin #InformarNoEsDelito

El juicio a Raúl Capín estaba previsto para este martes a las 10.45 horas en los Juzgados de lo Penal de la calle Julián Camarillo de Madrid. Sin embargo, tras más de tres horas de espera, la jueza del ministerio fiscal decidió suspender la vista –a pesar de que la acusación se oponía a ello- y fijar una nueva fecha para el inicio del juicio el próximo 23 de febrero.

El argumento de la Fiscalía para solicitar la suspensión de la vista fue que las fotografías incorporadas al sumario y facilitadas por la policía “no eran claras”. El detalle no es menor: las fotografías serían las únicas pruebas incriminatorias que existen contra Capín en el caso.

Raúl Capín es un fotoperiodista que trabaja como colaborador de los portales de información alternativos Mundo Obrero y Diario Independiente Digital. Mientras cubría la masiva manifestación de la Marea Ciudadana el 23 de febrero de 2013, acudió en ayuda de una joven que estaba siendo hostigada por varios encapuchados que posteriormente se conoció que eran policías. Los hechos fueron ampliamente difundidos en imágenes y videos de otros periodistas presentes en la manifestación.

Tres meses después, cinco policías encapuchados irrumpieron en el domicilio de Capín, le dijeron que estaba detenido y lo bajaron esposado a un coche aparcado frente a su portal. Los cargos: atentado contra la autoridad. Según la policía, Capín empujó y agredió a un agente durante una manifestación de la Marea Ciudadana, supuestamente para evitar que dos policías detuvieran a una manifestante. Por estos supuestos hechos la Fiscalía pide para él una condena de dos años de prisión.

En ese entonces Capín no fue el único detenido. La policía también arrestó al reportero Adolfo Luján en su domicilio, acusado de difundir imágenes de la policía en las redes. Ambos fueron interrogados y privados de libertad durante más de 24 horas. Capín tiene otra causa abierta, junto a Luján, por unos incidentes ocurridos el 25 de abril del 2013 durante la protesta Asedia el Congreso.

Las únicas pruebas de los supuestos hechos por los que Capín será juzgado dentro de un mes serían las fotografías “poco claras” por las cuales se aplazó el juicio. “El juzgado de instrucción no ha presentado las imágenes originales a color, solo una fotocopia -de muy mala calidad- de las fotografías y en ellas no se podían apreciar los hechos por los que acusan a Capín”, explicó el abogado de Capín.

El Ministerio Público pidió el aplazamiento para que se incorporen “las seis fotografías y el CD que recogen la conducta del acusado”. Según el atestado policial, esas imágenes reflejarían “cómo Capín empujó con la mano izquierda” a una agente, “al tiempo que le golpeó la rodilla para desestabilizarla”.

Capín niega rotundamente los hechos que le acusan y asegura que estaba cubriendo la manifestación y retratando una de las detenciones que estaba realizando la Policía. Según su abogado, en las pruebas solicitadas por la fiscal “no se ve a Raúl ni a nadie haciendo nada” y no son suficientes para condenar a su cliente.

“En los vídeos grabados en el momento de los incidentes no se ve a Raúl ni a nadie haciendo nada. Ellos se agarran a unas fotos fijas que no aclaran si ha habido contacto o no. Nosotros creemos que hay una persecución a Raúl por estar siempre haciendo seguimiento de las manifestaciones y protestas en la calle”, declaró el letrado de Capín a Eldiario.es.

A la salida del juicio y arropado por más de un centenar de activistas y periodistas que se manifestaron a las puertas de los juzgados en su apoyo, Capín declaró que “no es normal que las pruebas no consten en el sumario porque para eso se realiza una instrucción en los juzgados”. “Este apoyo es necesario porque lo que busca el Gobierno es sacar una ley mordaza para que no se vea lo que ocurre en la calle”, añadió.

La portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, denunció la situación que atraviesa Raúl Capín y consideró el caso como un “ataque al derecho a la información y a la libertad de prensa” que forma parte de la “estrategia de persecución, criminalización y represión” que el Gobierno del Partido Popular ha puesto en marcha en los últimos años “contra medios y periodistas críticos”.

Es que, en efecto, la causa contra Capín como tantas otras causas contra periodistas y trabajadores de prensa se enmarca en una política de persecución sistemática y represión a los activistas y luchadores por parte del gobierno, agudizada en los últimos meses tras la aprobación de la Ley de Seguridad Ciudadana, más conocida como “Ley Mordaza”.

Elaborada por el Ministro de Interior y la Jefatura de Policía, y aprobada en julio del pasado año jueves con el respaldo del PP y la oposición de todos los grupos parlamentarios y grupos de activistas, la ley sufrió 50 enmiendas en la Comisión de Interior. Sin embargo, las enmiendas no variaron en nada fundamental una Ley considerada un ataque frontal a las libertades democráticas y un retorno a la legislación franquista de 1959.

En su artículo 36.23, la Ley contempla multas por difundir imágenes y datos personales o profesionales que puedan “poner en peligro la seguridad personal o familiar del agente”, atacando directamente la libertad de expresión y de información. Por ello, Raúl Capín es también juzgado con la Ley Mordaza “en la mano” por cumplir con su trabajo como periodista y poner de manifiesto la represión y la brutalidad policial desatada por el Gobierno contra las masivas protestas y manifestaciones que han tenido lugar en todo el Estado en el último período. Por ello, su juicio es una verdadera farsa.

Como denuncia Shangay Lily en su columna de Público este martes, el juicio a Raúl Capín es “una infame condena para este impagable fotoperiodista por haber hecho unas fotos comprometidas para el sistema. No se sabría decir si fueron aquellas que hizo a unos policías infiltrados –cubiertos con pasamontañas– que animaron a un grupo de menores de edad a hacer barricadas con cubos de basura y luego se quitaron los pasamontañas para arrestar a los mismos a los que habían incitado. O los policías que le golpearon y arrestaron por sacar fotos de sus malos tratos a inocentes manifestantes. O tantas fotos desde los escraches a Luis Posadas, presidente del Congreso, a las de infiltrados y malos tratos en Rodea al Congreso (…). El caso es que Raúl Capín es muy incómodo para este sistema de ladrones y le quieren asustar, castigar, quitar de en medio (como han intentado hacer con ese otro héroe de Alfon, cuatro años sin pruebas).

Raúl Capín será juzgado finalmente el 23 de febrero. También entonces estaremos junto a él luchando contra el cercenamiento de las libertades democráticas, en defensa de la libertad de expresión e información y de un periodismo militante que se enfrenta todos los días cámara en mano al poder. #InformarNoEsDelito.






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