Sociedad

CAÑADA REAL

Con temperaturas bajo cero, Naturgy reparte bombonas de butano y sigue sin restablecer el suministro eléctrico en Cañada Real

Naturgy comenzó el reparto de 120 bombonas de butano y 100 estufas de gas para seguir alargando la precaria y criminal situación de las familias de Cañada Real. Restablecer el suministro eléctrico es una urgencia básica que todavía sigue sin resolverse porque continúan anteponiéndose los intereses de la empresa energética a la vida de las familias.

Jaime Castán

@JaimeCastanCRT

Martes 12 de enero | 12:09

Una vecina de la Cañada Real camina bajo la nieve, este jueves. EFE

Naturgy comenzó este lunes los cortes que según ellos se vinculan con “actividades industriales delictivas” y que generarían las sobrecargas con las que la empresa viene justificando el corte de luz en la zona. Con temperaturas bajo cero, la empresa realizó también el reparto de 120 bombonas de butano y 100 estufas de gas para alargar la situación criminal en la que se encuentran cientos de familias.

La semana pasada la Comunidad de Madrid improvisó un plan para trasladar a las familias a albergues temporales, pero que fue rechazado por las familias que lo que querían era luz. Del mismo modo, estos días se están recibiendo con hostilidad el reparto de bombonas y estufas de la misma empresa que sigue empeñada en negar el suministro.

Por su parte el Gobierno central venía eludiendo responsabilidades, como lo hace con la subida de un 27% del precio de la luz. Sin embargo, el vicepresidente segundo y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, exigía que la empresa corte las “conexiones ilegales” y restablezca el suministro. Exigencias en un contexto en el que Unidas Podemos viene muy cuestionada por su responsabilidad política en la situación de pobreza energética.

Del mismo modo, desde el Ayuntamiento de Rivas, gobernado por Izquierda Unida, se dispusieron informes de la policía local sobre doce puntos susceptibles de enganches ilegales de actividades “industriales” que se relacionan con el cultivo de marihuana. El alcalde, Pedro del Curan, lanzó un mensaje a los supuestos traficantes: “No vais a tener a las familias de la Cañada como escudo humano. Vamos a identificaros y a desconectar vuestro suministro”. Unas palabras bien pueden confundirse con el discurso reaccionario y conservador que se reproduces en muchos medios de comunicación contra las y los habitantes de Cañada Real.

Así, en lugar de garantizar el suministro eléctrico que es la necesidad básica y que tiene responsables políticos muy concretos (la Comunidad de Madrid, el Gobierno central y la empresa Naturgy), se criminaliza a la población y las familias deben contentarse con una estufa de gas. Los problemas sociales de Cañada Real son estructurales y se arrastran desde hace décadas. Lo que hace falta es perspectivas laborales y condiciones dignas de vida, no policías y desconexiones puntuales del suministro.

A pesar de esto, hay quienes ya han comenzado a festejar que Naturgy comience a cortar esas conexiones “sospechosas”, como un primer paso hacia la reanudación del suministro, y que sería resultado de la “presión social”. Así lo expresaba el Diario16 recogiendo además un tweet en esa línea de Iñigo Errejón. Sin embargo, la dura situación para las familias continúa y la propia empresa ya advierte que esto no garantiza el fin las sobrecargas, porque todas las conexiones son “ilegales”. Es la lógica de una empresa que no mira por las necesidades básicas, sino por hacer negocio con ellas, con la connivencia gubernamental.

No se puede permitir que el oligopolio de las empresas eléctricas anteponga sus intereses a la salud y la vida de miles de personas, como está ocurriendo en la Cañada Real. Ese debería ser el eje de la izquierda y no aceptar las excusas de Naturgy ni de los gobiernos de turno. Porque cuando más frío hace cortan la luz y aumentan el precio: ¡Nacionalización de las eléctricas ya!.






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