GALICIA

Diego Lores absuelto de atentado contra la autoridad

En el auge del movimiento contra la colocación del barco Bernardo Alfageme en una rotonda del barrio obrero de Vigo, Coia, fueron miles los vecinos que salieron a la calle. 300. 000 euros tirados a la basura, mientras muchas familias no llegan a final de mes. La represión fue dura y Diego Lores una de sus víctimas.

Jacobo A. García

@Jacobscarface

Jueves 19 de enero de 2017 | 16:58

Foto: Jacobo García / ID.es

La jornada del martes fue una celebración de la victoria que impuso la presión social.
El 17 de Enero se convocó a las 10:30 una rueda de prensa en la Oficina de Dereitos Sociais de Coia, donde representantes de la Asemblea Aberta de Coia declararon sobre esta pequeña victoria y afirmaron su voluntad de seguir luchando. Este acto se produjo después del encierro multitudinario que se realizó desde el domingo en la parroquia do “Cristo da Victoria”, para pedir la absolución de Diego. Al acabar esta rueda de prensa se inició una manifestación hasta la rotonda donde está instalado el barco, símbolo de la corrupción del gobierno local, a unos pocos cientos de metros.

La manifestación estaba encabezada con una pancarta con el lema “Quérennos en soidade, teránnos en común” (Nos quieren en soledad, nos tendrán en común), remarcando el espíritu de solidaridad en este barrio. Se escucharon mensajes como “ningunha persoa sen unha vida digna” (Ninguna persona sin una vida digna). Y también el popular cántico contra la instalación del barco "Non pode ser, non poder ser. Os cartos na rotonda e as familias sen comer" (no puede ser/ el dinero en la rotonda y las familias sin comer). Asistieron alrededor de unas 500 personas. Se realizó un acto colocando barcos de papel en la rotonda, y la familia de Diego Lores leyó unos versos en relación a la lucha social del barrio. No hubo ninguna presencial policial.

"Nos encontramos muchas en la rotonda. Nos dotamos de una práctica y un potencial muy grande para, a partir de ese hilo, seguir generando dinámicas alternativas a las del poder. Sirvió para generar multitud de vínculos y relaciones tanto en Vigo como fuera de la ciudad. Ahora tenemos que construir a partir de esas redes, buscando lo que siempre reivindicamos: vivir dignamente.” Así contaba Diego Lores lo que había sido la experiencia de movilización para él.

Diego Lores no será juzgado por la acusación de "atentado á autoridade" que mantenía contra él un agente de la Policía Local de Vigo por una supuesta agresión producida durante las protestas vecinales contra a instalación del Bernardo Alfageme en Coia. Este policía era la única parte personada en el juicio que se iba a celebrar este martes, toda vez que la Fiscalía había determinado en dos ocasiones que no existían indicios de delito.

Sobre él pesaba una posible condena de 3 años y una multa de más de 30.000 euros, lo que pretendía ser una condena ejemplarizante para criminalizar la protesta social e intentar callar al movimiento de lucha. En las últimas semanas Lores había recibido el apoyo de cientos de personas en toda Galicia y de todo el Estado, que habían firmado un manifiesto pidiendo su absolución. Apoyo al que se había sumado el Colexio de Educadoras e Educadores Sociais de Galicia.

Además remarcó la necesidad de seguir luchando por demandas que no se han cumplido, como las demoras en las ayudas de 400 euros de la Risga, cuando “estos días supimos que la Xunta gastó en tonterías la mayor parte del escaso presupuesto para el ticket eléctrico
El movimiento de lucha vecinal en Coia, un ejemplo de autoorganización popular.

Desde la Asemblea Aberta de Coia, en la que participaron numerosos vecinos y organizaciones sociales y políticas, llevan años reivindicando derechos sociales.
Coia es un barrio obrero en Vigo azotado por la droga en los años ochenta, la reconversión industrial, la especulación urbanística y en el última tiempo la profunda crisis capitalista. Su población está empobrecida y los servicios sociales no dan abasto ante la falta de medios. En esta indigna situación, el gobierno local anunció en noviembre de 2014 con el proyecto de colocación del barco Bernardo Alfageme, que tenía un coste aproximado de 300000 euros.

Esto hizo saltar los ánimos de los vecinos del barrio y numerosas personas solidarias de Vigo y el resto de Galicia. Organizaron actos, ruedas de prensa, movilizaciones masivas en un proceso de lucha en el que confluyeron múltiples sectores y organizaciones, como la PAH, Oficina de Dereitos Sociais de Coia, GAS, Os ninguéns, Rsp, etc. Ante este escándalo los vecinos en asamblea deciden parar las obras.

A esto el gobierno local del PSOE, liderado por Abel Caballero, respondió con la dura represión policial, con el recién creado cuerpo de los GOA, que actuaron como antidisturbios locales. Después de la represión sufrida por el compañero Xurxo, acusado de resistencia y agresión a un policía, y el proceso abierto a Diego Lores, el 18 de Febrero de 2015 el Alcalde ordena la instalación del barco. Para ello,se destinan fuerzas de la Policía Nacional de Valladolid, así como policías locales antidisturbios. Después de duros momentos de tensión con los vecinos, la operación culmina a las 2 de la mañana.

Reproducimos el siguiente cortometraje, “Moito peixe rompe a rede”, proyectado por la Asemblea Aberta de Coia, y producido con la ayuda de medios independientes gallegos.






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