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INVESTIDURA CATALANA

Hay Plan “D”: Torra al Govern catalán con la venia de la CUP

Puigdemont designa a Quim Torra para asumir la Generalitat después del veto de Rajoy y el búnker a Jordi Turull, Jordi Sánchez y el propio Carles Puigdemont. Un discurso de investidura lleno de gestos y vacío de concreciones. [Actualizado domingo 13 de mayo 15:30hs]

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Sábado 12 de mayo

Finalmente y a todo trapo, el President catalán propone a un “candidato normal” y sin “asuntos pendientes” con la justicia tal como el juez Llarena, Rajoy y las instituciones del Régimen han impuesto al Parlament. El “elegido” ha sido Quim Torra, quien fuera Presidente interino de Òmnium Cultural, fundador de la Editorial A Contra Vent y director de la Revista Catalunya.

El President del Parlament, Roger Torrent ha comenzado la ronda de contactos para preparar el primer debate de esta investidura, de cara al sábado. Se prevé el apoyo de los 66 diputados de Esquerra y JxCat y la abstención de la CUP lo cual llevaría a una investidura efectiva en una segunda sesión donde los síes sumarán un voto más que los casi seguros noes (Cs, PP, PSC y Comuns). La CUP tendrá una reunión éste sábado para dirimir qué hará finalmente.

El flamante candidato, Joaquim Torra ha dicho que formará un “Govern fortíssim” con un apoyo de “país fortíssim”. La primera medida será iniciar un “poner en marcha un comisionado para investigar las consecuencias del 155” y restaurar todo lo desandado. También pretende “Recuperar las leyes suspendidas por el Constitucional, iniciar un Proceso Constituyente”. Sin embargo, se negó a contestar si estas medidas y su Govern significarán desobedecer.

El Gobierno central ha conseguido que el candidato a investir no haya formado parte del Govern anterior de Puigdemont. Joaquim Torra no está en prisión, ni tiene causa judicial pendiente. Tampoco está en el extranjero y por tanto puede realizar una investidura presencial. La Moncloa envió un comunicado en el cual advierte al nuevo Govern que debe “respetar la ley y estar en condición de cumplir con sus responsabilidades como presidente de la Generalitat”. Sino, el Régimen del 78 tiene su cuadrilla de jueces y policías para dictaminar lo que haga falta.

Probablemente, la constitución del nuevo Govern le facilitará a Rajoy el acuerdo con el PNV para aprobar los presupuestos de éste año. Pero por otro lado, ha provocado un enfrentamiento mayor con Ciudadanos. Rivera llegó a decir en sede parlamentaria que Rajoy “quería que haya un gobierno de cualquier manera”. Se ve que aún no puede tragar que las fuerzas del 155 no hayan podido formar gobierno. Y ha dado por rota la colaboración con el Gobierno.

¿Quién es Quim Torra?

Puigdemont presentó en público al candidato mediante un vídeo de poco más de nueve minutos. En su discurso asumió que “Sobre él recaerá la responsabilidad de la gobernación interna” dejando entrever que habría una gobernación “externa” que sería ese “misterioso” Consell de la República. Aparentemente el 131º President de la Generalitat asumiría con un mandato dictado desde de Berlín y provisionalmente.

Joaquim Torra i Pla es un historiador que se ha especializado en Catalunya durante los años veinte y treinta del siglo pasado. Torra hubiera querido aplaudir a Francesc Macià cuando proclamó la República Catalana, aunque habría que saber qué piensa sobre el limitadísimo Estatut del 32 que Macià negoció con Azaña. Esto habla mucho de cuál es su modelo de “independencia”.

Se unió al ala independentista de ERC que se llamó Reagrupament bajo el liderazgo de Joan Carretero que flirteó durante años con CiU. Después pasa directamente al partido “madre” y se suma al grupo de Xavier Trias mientras fue alcalde de Barcelona. Torra se distinguió por un activismo político-cultural con una clara postura independentista y, al mismo tiempo, conservadora. Por esto ha encajado con la “llista del President” y participa del proyecto de Junts per Catalunya.

Tampoco es un “candidato normal”

La derecha pone el grito en el cielo. Para Ciudadanos queda claro que su consigna era que no haya Govern. La Diputada Inés Arrimadas dijo que “es más de lo mismo” y que “Necesitamos un presidente que reconozca el fracaso del procés, que respete las leyes y las resoluciones y gobierne para todos”. Y, si es posible que ondee la bandera blanca. Y, García Albiol se quejaba amargamente con un “Salimos del fuego y caemos en las brasas”. Nunca sabrán digerir el haber perdido el 21D.

El PSC y los Comunes “lamentan” que el candidato no sea del agrado de todos. Así lo ha hecho saber Xavier Domènech, quien ha recalcado que “el candidato no reúne ni la transversalidad ni la trayectoria necesaria para el momento que vivimos”. Mientras Miquel Iceta está a la expectativa y ha apuntado que “estaremos atentos a sus propuestas y decisiones”, a ver si puede encontrar puntos de acuerdo con la ayuda de Esquerra Republicana.

Ada Colau se suma al corifeo diciendo “el mejor candidato para Puigdemont, pero no para Catalunya”. Seguramente para la Alcaldesa, Quim Torra, no es un candidato normal”. En sus declaraciones no hemos escuchado nada sobre la aplicación del 155, los presos políticos y los exiliados. ¡Qué difícil es la equidistancia!

El 155 no se va, solo cambia de forma

Lo que está claro es que habrá, de una forma u otra, 155 para rato. El Gobierno ha advertido múltiples veces que solo lo levantará cuando el Govern se constituya. Por si alguien tenía dudas, el delegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo ha amenazado con aplicar el 155 quirúrgicamente o como se ha hecho con el gabinete de Puigdemont. El mismo Rajoy ha embestido “El 155 ya no es un artículo de la Constitución, es un precedente”. Y, por supuesto nadie puede olvidar que las cuentas catalanas seguirán intervenidas.

La tan mentada recuperación de las instituciones catalanas, esto es la Generalitat y el Parlament, no será tal. Estas instituciones dentro del marco autonómico y bajo la dirección del centralismo burocrático (Constitucional, Supremo, Gobierno, PSOE, Ciudadanos) apenas si conservan el nombre. El período de descentralización y ampliación de competencias de las autonomías comenzó a ser limitado por Aznar, recortado por Zapatero y Rajoy pretende acabar la faena.

Llarena acaba de desdoblar la causa por sedición y rebelión para ver si así logra la extradición de Puigdemont rápidamente. No se le cae el careto de poner una “justicia” a la carta para conseguir su objetivo: a Puigdemont en el talego. Si no cuela por rebelión, probemos qué pasa con el de sedición. Y, claro está que la mitad de Govern que está en prisión preventiva seguirá estándolo. El búnker no olvida, ni perdona.

El pueblo catalán en la encrucijada

El movimiento democrático catalán de autodeterminación está en una encrucijada. O queda limitado a la “acción” de las instituciones catalanas (limitadas a su ver por las reaccionarias reglas de juego del 78), como pretenden ERC y JxCat; o profundiza la contestación en las calles. O se limita su participación a votar de vez en cuando en las domesticadas instituciones catalanas, o trata de imponer la voluntad popular expresada el 1 y el 3O, el 8N y el 21D.

Y, en ello la izquierda tiene mucho por hacer. Por un lado, la CUP debe romper con ERC y JxCat; por el otro los Comunes romper con el centralismo españolista; para impulsar conjuntamente la movilización social. Los sindicatos y los trabajadores deben jugar un rol central. Las direcciones actuales se niegan a impulsar la movilización y la discusión sobre los problemas sociales y nacionales que hay en Catalunya y en el resto del Estado. Se necesita una verdadera revuelta obrera para recuperar los sindicatos para la lucha.

No hay alternativa con el Régimen del 78. Es tan reaccionario que castiga los tuits, los raps, y las acciones de quienes le cuestionan, y, por supuesto, permite el libre accionar de la ultraderecha y grupos neonazis. Para derrotar éste Régimen hay que sumar a los trabajadores y los pueblos de todo el Estado y comenzar a construir una federación libre y voluntaria de repúblicas socialista en toda la península que permita una colaboración y convivencia entre todos los pueblos.

Quim Torra pide diálogo e independencia

El discurso de Torra duró casi una hora y ha dicho algunas cosas que no han gustado al bloque del 155. Habló de que el President es Carles Puigdemont y que Torra sólo estará provisoriamente hasta que éste asuma, que hay que construir una república catalana independiente e impulsar un proceso constituyente que desemboque en una nueva Constitución.

Estos fueron guiños a la CUP (y, en cierta medida al movimiento popular catalán). Sin embargo, han sido abstractos, puesto en ningún momento ha aclarado cómo llevarlos a cabo. ¿Cómo iniciar un proceso constituyente, si hay una constitución, la del 78? ¿Esto quiere decir que desobedecerá y enfrentará al régimen del 78? En absoluto lo hará, pero se guardó bien de decirlo.

La derecha se puso como loca. La lideresa de Ciudadanos, Ines Arrimadas dijo que no hay autocrítica y lo acusa de radical. Xavier García Albiol resumió el discurso en una palabra “incendiario”. Una dirigente del PSC, Eva Granados confirmó que con Torras “no vamos bien”. Y, todos a coro que Torra habló para “la mitad de los catalanes”. El bloque del 155 esperaba una rendición en toda a regla. Siguen llorando en la intimidad haber perdido las elecciones.

Sin embargo, el discurso de Torra apostó claramente por entenderse con el responsable de la represión del 1O y de impulsar la vía judicial a través del Supremo y el Constitucional. En castellano dijo “¿hablamos señor Rajoy?” y en inglés le ofreció diálogo a Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea. Mientras los jefes de estado de los países europeos tratan de mirar para otro lado o sencillamente callar.

Torra habló de restituir la Generalitat a Puigdemont. Y también de extender la mano a Rajoy. Habló de liberar a los presos y que vuelvan los políticos exilados. También habló de respetar la voluntad del pueblo catalán. Pero, ¿cómo lo hará? Habló de políticas públicas para que el pueblo pueda mejorar su situación económica, pero no dijo cómo.

Todo sea para conseguir la investidura, sea como sea. Finalmente, la CUP decidió en su Consell Polític de éste domingo abstenerse en el segundo debate de investidura. Habemus President. Se inicia un nuevo "round" en el enfrentamiento entre el búnker y el pueblo catalán.






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