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MADRID REMUNICIPALIZACIÓN

Manuela Carmena ve “inviable” las re-municipalizaciones que llevaba en su programa

El nuevo Ayuntamiento de Madrid vuelve a dejar en el cajón una de sus principales promesas electorales. Las empresas concesionarias ven sus intereses a salvo, mientras se suceden los ERTEs, despidos y la precarización. Trabajadores y usuarios comienzan a organizarse para pelear por estas demandas.

Juan Carlos Arias

@as_juancarlos

Viernes 8 de enero de 2016

Foto: EFE

Según el sindicato de funcionarios CSIF Manuela Carmena calificó en una reunión reciente con sus representantes que la posibilidad de remunicipalización de los servicios de limpieza y jardinería era algo “totalmente inviable” alegando motivos jurídicos y económicos. Además, aseguró que de llevarse a cabo “el consistorio no podría garantizar los puestos de trabajo” y que ella “tampoco es partidaria de crear una empresa pública que pudiera absorber a estos trabajadores ya que el endeudamiento actual del Ayuntamiento se lo impide”.

Hasta el momento no ha habido desmentido por parte del Ayuntamiento de Madrid. Manuela Carmena incumpliría así uno de los puntos de su programa electoral que suscitó más ilusión en amplios sectores de trabajadores y clases populares.
Quedan así a salvo los intereses económicos de las grandes empresas concesionarias de estos servicios públicos que a golpe de ERE’s, ERTE’s, trabajadores mal pagados y cada vez más precarizados, se embolsan millones de euros mientras prestan un servicio lamentable.

Para justificar este abandono, según el mismo sindicato, ya no se alegan solo razones de carácter jurídico, sino también limitaciones presupuestarias. Un plegamiento sin ambigüedades, que se ha visto ya en otras partidas, a las políticas de limitaciones presupuestarias impuestas desde la Troika y el gobierno del PP. De modo que aunque jurídicamente se pudiera llevar a cabo estas remunicipalizaciones, se excusa en la imposibilidad presupuestaria del Ayuntamiento para abordar posibles inversiones. Sin embargo, se oculta que los costes totales de estos servicios si se remunicipalizaran - algo perfectamente documentado por diversos estudios y los mismos trabajadores- serían inferiores para el Ayuntamiento y además con una mayor nivel de calidad y eficiencia.

A lo que se oponen las políticas avaladas por la Troika, el PP y aplaudidas por los grandes capitalistas, es a que crezca el sector público y que salgan del ámbito de la especulación capitalista los servicios públicos privatizados. Y más aún a que estos servicios sean remunicipalizados bajo control de los trabajadores y usuarios, que es la única garantía real de que su gestión respondiera a los intereses reales de las clases populares. Todo esto ya lo sabíamos, la novedad es que Ahora Madrid se suma con los mismos viejos argumentos al carro de los que consideran irreversibles las privatizaciones de las últimas décadas.

Se ratifica la desastrosa, entreguista e impotente política desarrollada por el equipo de Manuela Carmena hacia las empresas concesionarias de limpieza viaria y jardinería. Empresas que en los últimos años han reducido las plantillas salvajemente, aumentando los ratios a niveles insoportables: unos dos mil barrenderos menos en Madrid y en jardinería una ratio de tres mil árboles por operario cuando antes era de mil por operario.

La alcaldesa frente a esta situación se limita a señalar que los ERTE’s son legales y que el “Ayuntamiento poco puede hacer” a pesar de ser consciente de la escasez de las plantillas. Su actuación se limita a negociar con las empresas e imponerles multas en el caso de incumplimiento de los contratos. Es decir, lo mismo que hizo el Ayuntamiento bajo el gobierno del PP que incluso, en el caso de Ana Botella, llegó a imponer multas a las concesionarias.

Una política de presión amable que acaba de mostrar su rotundo fracaso. Tras asegurar que se iban a desactivar los ERTE’s de OHL-Ascan y Valoriza-Sacyr, dada la mala calidad de los servicios prestados, pasadas unas pocas semanas se han vuelto a reactivar. Algo que dejo en un mal lugar la alcaldesa que había presumido de una capacidad de presión suficiente para plegar la voluntad de las empresas concesionarias.

Ahora Madrid y todos los grupos políticos miembros de dicha candidatura, incluido PODEMOS, se presentaron a las elecciones confrontando con esas políticas y oponiendo otras alternativas que según decían iban a poner por delante los “intereses de la gente”. Sin embargo, en las primeras refriegas, en las primeras ocasiones en que estas políticas alternativas pueden ser aplicadas parece son abandonadas como juguetes rotos en un desván. Así se vienen sucediendo con otros muchos temas en el poco tiempo de mandato. Ahora se entienden mejor las palabras de Manuela Carmena cuando una vez llegada a la alcaldía calificó el programa electoral como un cúmulo de sugerencias.

Así ha pasado con las múltiples operaciones urbanísticas especulativas que se iniciaron con el gobierno municipal del PP que siguen adelante (Canalejas, Pza. España, Chamartín, etc.), en el mejor de los casos con pequeñas modificaciones, o con el visto bueno de Carmena mientras se suceden los recursos en los tribunales de vecinos y grupos ecologistas. Es el caso del derribo del Taller de Precisión de Artillería en Chamberí para construir viviendas de lujo; o el del incumplimiento de la preservación de elementos arquitectónicos de especial interés como sucedió en el caso del edificio de Canalejas.

Se consolida también la inoperante política anti desahucios basada en la negociación secreta con las entidades financieras causantes de la pérdida de las viviendas y su supuesta disposición voluntaria a la cesión de viviendas, sin ningún tipo de exigencia ejecutiva por parte del Ayuntamiento. Una política que ha supuesto la crítica por la PAH en Madrid, sobre todo tras la afirmación de Carmena de que ya no había desahucios cuando éstos se han seguido sucediendo a buen ritmo. El ritmo lo marca la propia crisis y no la labor institucional del municipio que no ha tomado medidas para detenerlos en ningún momento.

Frente a esta situación se ha creado una plataforma de trabajadores y usuarios para luchar por la remunicipalización de estos servicios, apoyando y unificando todas las luchas que desde las empresas susceptibles de ser remunicipalizadas se vienen desarrollando.

Cabe destacar entre ellas, la decidida lucha emprendida por los trabajadores de Línea Madrid (010) que realizaron una huelga indefinida a finales de noviembre y principios de diciembre del pasado año, reclamando la remunicipalización del servicio y la garantía de todos los puestos de trabajo. Una lucha que todavía continúa puesto que a día de hoy no se ha atendido por parte del Ayuntamiento ninguna de sus reivindicaciones.






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