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NEGOCIACIONES PSOE-ERC

No, pero sí. Todo por la investidura

El primer contacto entre el PSOE y Esquerra Republicana de Catalunya ha quedado en tablas. Sin embargo, se emplazan para el martes que viene y seguir tratando el tema de la investidura a cambio de una mesa de negociación.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Jueves 28 de noviembre | 19:56

Después de una reunión de más de dos horas, ninguna de las partes “negociadoras” ha explicado en persona el estado de las conversaciones. Tan solo en dos escuetos comunicados han expresado que si bien hay diferencias, estas no son insalvables y por tanto se emplazan para continuar las negociaciones el próximo martes 3 de diciembre a la misma hora. No obstante, en los días previos habrá múltiples reuniones “discretas”.

Ambos comunicados no explican en absoluto cuáles son las diferencias, ni tampoco cuáles son los puntos de acuerdo. Solo el comunicado de Esquerra Republicana aclara que continúa en su negativa a la investidura de Pedro Sánchez y vuelven a hablar de los cuatro pilares de la negociación: que sea entre gobiernos, sin temas vetados, con un calendario y garantías de que se cumplirá lo pactado.

En principio, las posiciones se mantienen tal cual estaban a las 16:59 de hoy. Esquerra exige a Pedro Sánchez “que se mueva”. Es decir, que le dé algo para enseñar en Catalunya los “beneficios” de investirlo. Y es que si Esquerra no tiene nada que mostrar, corre grave riesgo de perder en la batalla por la hegemonía que mantiene con JxCat y que una parte de sus votantes puedan irse incluso hacia una eventual candidatura de Carles Puigdemont. Situación que no deja dormir a la dirección republicana.

El próximo 19 de diciembre, el Tribunal de Justicia europeo dictará sentencia en relación a la inmunidad como eurodiputado que podría haber tenido Oriol Junqueras. La sentencia difícilmente cambie la situación del líder republicano. Pero, de reconocer su inmunidad, esto podría tener relevancia en el caso de Carles Puigdemont y otros líderes. Situación, que podría implicar que el propio Puigdemont pueda presentarse en Catalunya y ser candidato. Otro escándalo más para la “justicia” del Estado.

El PSOE, por su parte, trata de cerrar un acuerdo que permita la investidura de Sánchez antes de navidad. Lo cual indica que está negociando contra reloj. Y, además, pretende que estas negociaciones sirvan para acordar los próximos presupuestos generales. Sánchez además de obtener la presidencia, trata de tener al menos uno o dos años más de vida en los cuales pueda “dormir tranquilo”. Trata de evitar que su gobierno caiga después de dar dos pasos.

Ferraz sabe que no es seguro que las negociaciones con Esquerra lleguen a buen puerto. Su objetivo es llegar a los 169 síes (la suma de PSOE, Unidas Podemos, PNV, Más País, Coalición Canaria, PRC, BNG yTeruel Existe) frente a los 163 noes de la derecha, Junts per Catalunya y la CUP; y por supuesto la abstención de ERC y Bildu. No Precisamente por ello, también presionan al líder popular, Pablo Casado y a Ciudadanos para que se abstengan para dar paso a un gobierno menos débil.

El peligro para Sánchez es que las negociaciones con Esquerra Republicana le dejen mal parado, como que ha concedido demasiado a los "separatistas". Crítica que seguramente será asumida por Pablo Casado y la nueva dirección de Ciudadanos tratando de debilitarle por su flanco derecho. Y, quien sabe, llevando al Estado español a unas inéditas terceras elecciones seguidas.

Tanto Esquerra Republicana, como el PSOE de Sánchez quieren pactar. “Hoy te invisto a ti y mañana lo haces tu por mí” piensan los líderes republicanos en unas posibles elecciones catalanas. Los socialistas tienen mucha mejor interlocución con Aragonés y Rufián que con el presidente Quim Torra, como es de público conocimiento. Sin embargo, ésta sociedad tiene múltiples riesgos y probablemente corta vida.

Los riegos provienen también de la “obra” que tendrá que acometer el nuevo gobierno, en caso de haber investidura. En primer lugar, sigue la crisis política en Catalunya. En segundo lugar, está la reforma de las pensiones. La hucha de la seguridad social está casi en “cero” y los ingresos son inferiores a las salidas. En tercero, la situación económica se está ralentizando y es probable que Europa entre en recesión en los próximos meses. Y, por último, el Estado español arrastra una enorme deuda pública y un déficit fiscal importante, por los cuales Bruselas le pide recortes.

El gobierno de coalición PSOE-UP deberá abordar todo eso y mucho más. Que Pablo Iglesias quiera tragarse esos sapos ya no sorprende. Pero los trabajadores y los pueblos de todo el Estado tendremos que prepararnos para luchar contra un autodenominado “gobierno de progreso” (en caso de constituirse), porque de lo contrario sufriremos otra vez un fuerte ajuste económico y social.






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