Economía

PANORAMA ECONÓMICO MUNDIAL

Recesión: el fantasma que amenaza las economías de la zona euro y EE.UU.

Los cimbronazos sufridos en las bolsas europeas el lunes y martes, son muestra de la volatilidad que acompañan a los mercados desde comienzo de año. Ayer la presidenta de la FED ha reconocido que existen “riesgos” para la recuperación de la economía de EE.UU., donde ya se habla informalmente de la posibilidad de entrar en recesión, junto a la zona euro.

Guadalupe Bravo

@GuadaaBravo

Jueves 11 de febrero de 2016

El día miércoles se vivió una jornada de recuperación o respiro en los principales mercados bursátiles europeos, tras los derrumbes sufridos lunes y martes, bien catalogados de fuertes cimbronazos, que no sólo expresarían un simple caso de volatilidad financiara (que ha sido recurrente desde comienzo de año), sino que podrían estar alertando sobre problemas más estructurales y no exclusivos del mundo financiero.

En Wall Street mostraron resultados contrarios, cerrando con una caída de 0,6% en el Dow Jones de Industriales mientras que el índice compuesto del mercado Nasdaq subió un 0,3%. La jornada estuvo signada por las declaraciones que realizó Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal, en su primer comparecencia del año en el Congreso de los EE.UU, donde refiriéndose a la situación de la economía de ese país admitió que “un endurecimiento de las condiciones financieras y la incertidumbre sobre China representan riesgos para la recuperación de Estados Unidos, pero que hay pocas opciones de que el banco central deba revertir el ciclo de ajuste de tasas.”

Para completar el cuadro coyuntural, el día viernes se dieron a conocer los datos oficiales de empleo en EE.UU; donde en el mes de enero se registraron 151.000 nuevos ocupados. La tasa de desempleo se situó en el 4,9%, es la primera vez desde febrero de 2008, en los albores de la Gran Recesión, que el desempleo baja del 5%. No obstante, la creación de puestos de trabajo se moderó respecto de los meses anteriores y los pedidos de seguro de desempleo crecieron más de lo esperado, en 8.000 a una cifra desestacionalizada de 285.000 en la semana que terminó el 30 de enero, según el Departamento de Trabajo. Reflejando así un límite a la expansión del mercado de empleo, al mismo tiempo que se atraviesa una aguda desaceleración económica.

Los cimbronazos de las bolsas europeas y el sector bancario

Luego de la tormenta bursátil, ayer llego la “calma” momentánea en los mercados europeos. Los mismos sufrieron fuertes caídas el lunes y martes arrastrados por los valores bancarios, y la constante caída de los precios del crudo que hoy cerraron su cotización en 27 dólares el barril.

Ayer las bolsas fueron apuntaladas por los valores bancarios, que trataron de recuperar parte del terreno perdido los días previos. El lunes los principales indicadores cayeron entre 2,7% y 4,4%., y la plaza de Atenas sufrió la caída más estrepitosa, del 7,87%. Las mayores pérdidas fueron en el sector bancario, donde el Alpha Bank cayó un 17,65%, el Banco del Pireo un 27,21%, el Banco Nacional un 29,06% y Eurobank un 29,20 por ciento. En Italia, el BMPS dejó un 11,95% y el Banco Popolareun 9,09%, mientras que en Francia, BNP cayó un 5,47% y Société Générale un 6,12 por ciento.

El repunte del miércoles cerró con el FTSE-100 de Londres un 0,7% positivo, el Dax-30 de Fráncfort 1,5% y el CAC-40 de París 1,6%. El FTSE-Mib de Milán ganó 5%, y elIbex-35 de Madrid 2,7%.

Las acciones del alemán Deutsche Bank, que entre el lunes y el martes habían perdido más del 3% agitando el fantasma de un nuevo Lehman Brothers, cerraron con una subida del 10,2% en la Bolsa de Fráncfort, por rumores del lanzamiento de un programa de recompra de su propia deuda. En París, BNP Paribas subió un 4,9% y Société Générale 9%. En Milán, Intesa Sanpaolo se disparó un 14,4% y Unicredit 11,9%. Y en Madrid, Banco Popular se valoraba un 5,8% y Banco Santander un 5,1%.

Las políticas de estímulo frente a sus propios límites

El impacto de los cimbronazos fue tan grande, aumentando la incertidumbre mundial en los mercados, que muchos analistas comenzaron a pronosticar el comienzo de una nueva etapa recesiva para la zona euro. La volatilidad financiera que no da respiro a los mercados desde comienzo de año, ya no es pasajera, y genera preocupación. Para algunos la creciente volatilidad podría generar complicaciones en la economía real, que ya bastantes problemas tiene signada por previsiones de crecimiento global escuálido, inestabilidad y desaceleración en China y los efectos que genera la crisis de los bajos precios del crudo mundial.

Los mismos problemas preocupan también en EE.UU donde analistas comparten la posibilidad de que su economía entre en recesión. Mientras Yellen ayer daba cuenta de este riesgo: “Las condiciones financieras en EE UU se han vuelto recientemente menos favorables para el crecimiento". Y agregaba que si la situación persiste: "podría hacer de lastre en las perspectivas económicas y en el mercado laboral".

Cristine Lagarde, directora del FMI, hacía declaraciones la semana pasada donde afirmaba que los bajos precios del petróleo y otras materias primas se mantendrán por algún tiempo y que el organismo multilateral está considerando fortalecer y ampliar una serie de instrumentos financieros preventivos. La funcionaria dijo que las economías avanzadas deberían tomar medidas para respaldar al crecimiento con una política monetaria expansiva y gasto en infraestructura, mientras que las emergentes podrían ayudar impulsando sus ingresos que no provengan de las materias primas y permitiendo políticas cambiarias más flexibles.

Pero justamente la política monetaria expansiva que reclama Lagarde es la que tiene escasa posibilidad de ser eficaz, tal como reconoce Yellen al hablar de las pocas opciones de la FED. Es una contradicción profunda de la actual crisis: la economía se reactivó débilmente con los estímulos financieros, pero apenas se encareció muy gradualmente el crédito reaparece el fantasma de la recesión. Para agregar más ingredientes, los estímulos llevaron la tasa de interés a un nivel prácticamente de cero sin lograr reactivar la inversión productiva en los Estados Unidos, lo cual es un límite muy profundo para que nuevas rondas de estímulos puedan desarrollarse exitosamente.

Así la mirada de analistas como de algunos referentes de organismos, no dudan en señalar los mismos problemas como alarmantes y de signo recesivos: débil crecimiento mundial, inestabilidad y desaceleración en China, límites del mercado laboral, volatilidad financiera, crisis del crudo, estancamiento de los emergentes. En una nueva etapa de la crisis abierta con la caída de Lehman Brothers en 2008, continuada en la zona Euro, que se ha trasladado como epicentro a las economías emergentes, aún está por verse que solución encontrarán. Para una mirada más profunda recomendamos leer el artículo de Paula Bach “Estancamiento secular, fundamentos y dinámica de la crisis.”






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