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La Izquierda Diario

Domingo 20 de Agosto de 2017

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MADRID ENTREVISTA
Centro de personas sin hogar “La Rosa”: carencias estructurales y problemática laboral
Jorge Neira | Delegado de CGT Limpieza y Jardinería, Madrid

Ante el inminente paro de un día de huelga que van a llevar a cabo las trabajadoras y trabajadores del Centro, hablamos con Daniel Reyes, delegado sindical de CC.OO.

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Foto: Izquierda Revolucionaria

Ante el inminente paro de un día de huelga que van a llevar a cabo las trabajadoras y trabajadores en su lucha reivindicativa de mejoras en el Centro y el cumplimiento del Convenio, hablamos con Daniel Reyes, delegado sindical de CC.OO., para que nos ponga al tanto de la realidad que viven laboralmente y de las condiciones en que se encuentra el Centro de “La Rosa”.

El Centro de Atención a Personas sin Hogar “La Rosa”, es un Centro abierto situado en el Pº del Rey nº 36 de Madrid. Ofrece un servicio ininterrumpido 24h al día y 365 días al año, cuenta con servicio de lavandería, baños y duchas, zona de estar, consigna, enfermería y programas de apoyo psico-social y de exigencias. Es un Centro mixto de 30 plazas más 5 de emergencia, es de titularidad municipal, englobada dentro del Área de Gobierno de Familia, Seguridad Social y Participación Ciudadana cuya Concejal es Marta Higueras. Lo gestiona de forma privada la concesionaria ASISPA y colaboran los Equipos de Calle del SAMUR Social.

Para ponernos en situación, explícanos cuál es la labor social que se desarrolla en La Rosa y qué función desempeñáis las trabajadoras y trabajadores.

Se trata de un centro abierto, de la red de atención a personas sin hogar del Ayuntamiento de Madrid. Es un centro de “baja exigencia”, es decir, donde existe una normativa de convivencia más laxa. En teoría, se trataría de la “puerta de entrada” a la red, de afianzar su vinculación con la red y poder así iniciar un proceso de intervención social. Por tanto la estancia debería ser breve, pero en la práctica esto no suele ser así (hay personas que llevan varios años viviendo en el centro). En el centro existe un equipo multidisciplinar compuesto por auxiliares de servicios sociales (integradores sociales), trabajadoras sociales, educadora social y personal de enfermería.

¿Cuántas personas conformáis la plantilla y qué turnos hay organizados para la gestión del centro?

Somos 30 en la plantilla de Asispa [empresa privada que gestiona el centro contratada por el Ayuntamiento de Madrid, NdR], pero existen otros servicios subcontratados (controladores de accesos y personal de limpieza). Antes nos dividíamos en personal entre semana y personal para fines de semana y festivos. Ahora casi todos tenemos contratos de lunes a domingo, y hay hasta 5 “correturnos”.

Explícanos las deficiencias que existen sobre la atención a las usuarias y usuarios en este Centro.

Las principales carencias son materiales. Por ejemplo, la falta de camas. Para descansar las personas usuarias sólo disponen de butacas, por lo que muchas terminan durmiendo en el suelo sobre una manta.

Por otro lado, la plantilla desconocemos el proyecto del centro. Cuando lo hemos solicitado al Ayuntamiento, los responsables municipales nos remiten a la empresa, quien nos dice que no tienen por qué hacernos entrega del mismo. Así que la plantilla desarrolla un proyecto que desconoce.

Citaré otro ejemplo. En el centro se ha implantado la llamada “Sala de Reducción del Daño”, desde la que se pretende facilitar un consumo de alcohol controlado a las personas usuarias que padecen alcoholismo, para comenzar a trabajar su adicción. Sin embargo, el proyecto surge de la idea de controlar el impacto vecinal del centro. Es decir, que su objetivo real es tratar de invisibilizar el problema, minimizando el impacto en el barrio (siendo la “reducción del daño” algo colateral). No intento decir que no sea legítimo y necesario buscar una buena convivencia entre el recurso y el barrio en que se asienta. Pero creo que hay que tener claras las prioridades, al menos las nuestras como profesionales de la intervención social.

¿En qué condiciones estructurales y de habitabilidad se encuentra el Centro?

El centro se encuentra en muy malas condiciones. Incluso tenemos una parte del mismo clausurada. La enorme humedad hace que continuamente suframos la presencia de insectos. Durante mucho tiempo las plagas de mosquitos han sido constantes. Aunque hemos conseguido que ahora al menos se hagan fumigaciones regulares, cada poco tiempo. Actualmente el problema de los insectos está mucho más controlado.

Habitualmente atendemos a personas con problemas de movilidad, no estando el centro adaptado para ello. Incluso el mal estado de los accesos ha provocado accidentes tanto al personal como a residentes. También hay problemas con el agua caliente (la capacidad de los termos no siempre es suficiente para las duchas), hay zonas donde directamente no hay (lavabos del personal, office).

Lo cierto es que el Ayuntamiento se ha comprometido a la realización de reformas en profundidad. Pero también es cierto que llevamos escuchando esta promesa desde marzo del año pasado.

¿Existe capacidad con los medios de los que disponéis de prestar una atención adecuada a las usuarias y usuarios?

Pues no, aunque se intenta paliar las carencias. Y esto es así salvo que, por ejemplo, se considere prestar una atención adecuada que un anciano con movilidad reducida duerma en el suelo, teniendo que ser levantado por el personal desde el suelo.

¿Existe un canal de comunicación laboral estable y de entendimiento con ASISPA?

Lo cierto es que la empresa no pone problemas para reunirse. Pero no consideraría canal de comunicación a andar mareando la perdiz. ASISPA defiende que ha mejorado cosas. Y es cierto que la presión ha ido dando frutos. Por ejemplo, se ha aumentado la plantilla, actualmente todo el personal tiene un contrato indefinido, el material básico de trabajo se repone de una manera razonable y ha mejorado la dotación (por ejemplo, ahora disponemos de material para la higiene bucal de los usuarios, algo impensable hace muy poco tiempo). Pero cuando partes de 0 sobre 10, mejorar hasta el 2 sigue siendo muy deficiente.

¿Incumple ASISPA el Pliego de Condiciones en el Centro de La Rosa?

En nuestra opinión, sí. Si nos atenemos a los pliegos publicados por el Ayuntamiento de cara a la licitación de 2015 sí. El problema está en que cuando trasladamos los incumplimientos al Ayuntamiento, la entonces responsable del servicio, nos precisó que se licita sobre esos pliegos, pero que posteriormente se cierran los contratos negociando ciertos aspectos en un acuerdo de carácter privado entre administración y empresa. Acuerdo que no es público, por lo que no tenemos acceso a él y por tanto no podemos saber con exactitud si se cumple o incumple ese contrato. De ser esto cierto, nos parece increíble que existan acuerdos secretos entre empresas adjudicatarias de servicios públicos y las administraciones. De hecho, cualquier contrato realizado con dinero público debe ser totalmente transparente.

¿Hay control por parte del Ayuntamiento sobre esta empresa?

Queremos creer que sí, pero en la práctica vemos más connivencia que control. Aunque es cierto que tras una serie de escritos remitidos a las responsables municipales y varias reuniones (incluso con la concejala Marta Higueras), mejoraron ciertas cosas. Incluso se contrató a más gente para garantizar la presencia mínima, mejoró la dotación de material destinado a la atención de las personas usuarias, se realizaron pequeñas reformas y mejoró el servicio de mantenimiento, etc.

Con la llegada del gobierno de Ahora Madrid se han notado ciertos avances. Al menos nos escuchan, algo impensable bajo el gobierno del PP. Pero un cambio de talante no es suficiente. Exigimos transparencia y participación ciudadana. Creemos que las plantillas de los distintos servicios deben estar presentes en la elaboración de los pliegos y en el seguimiento del cumplimiento de los contratos. De lo contrario sólo nos queda confiar en la buena fe de empresas y técnicos municipales. Y la democracia no puede basarse en la buena fe de individuos concretos, sino en la participación consciente y activa de la ciudadanía en los asuntos públicos.

¿Cuáles son las exigencias para mejorar la atención de las usuarias y usuarios?

Sin duda es urgente una reforma en profundidad de las instalaciones, para hacer del centro un lugar habitable, confortable y seguro. E insistir en la necesidad de dotar de camas a La Rosa. Dormir durante meses o años en una butaca provoca fuertes dolores, y más en personas que sufren problemas de salud (osteomusculares, de circulación, etc.) Por eso muchos terminan durmiendo en el suelo.

En cuanto a las condiciones laborales, ¿qué tipo de reivindicaciones ponéis sobre la mesa?

No pedimos nada del otro mundo, simplemente que nos apliquen el convenio. El Convenio Estatal de Acción e Intervención Social está vigente desde 2015, y desde entonces estamos pidiendo a la empresa su aplicación. ASISPA se niega, por lo que no nos ha quedado más remedio que empezar a movilizarnos. Por eso hemos convocado, como primer paso, un paro laboral y una concentración frente al centro el próximo 15 de marzo. También exigimos el fin de la gestión autoritaria de las relaciones laborales.

¿Puedes darnos algún ejemplo del deterioro de la gestión en el Centro?

Por ejemplo, el mantenimiento. Aunque ha mejorado en los últimos meses fruto de nuestra insistencia, en nuestra opinión sigue siendo manifiestamente mejorable. Pero sobre todo es necesario normalizar las relaciones laborales. La empresa incumple la legislación vigente, por lo que hemos interpuesto varias denuncias en la Inspección de Trabajo (ya fue sancionada ASISPA por incumplir lo establecido en relación a la promoción interna). Tenemos muy presentes a las compañeras despedidas en junio del año pasado por motivos puramente represivos. Y el despido unos meses antes de nuestro anterior coordinador. Desde entonces estamos en conflicto con ASISPA, en mayor o menor intensidad. Todo es una pelea. Desde el disfrute del permiso por hospitalización de familiar, a las vacaciones. O la sobreexplotación que sufren los “correturnos”, con una inexistente conciliación de la vida laboral y personal.

Esta situación termina afectando al servicio. Por ejemplo, en los últimos dos años sólo hemos tenido dos reuniones de equipo, en nuestro tiempo libre, ya que la empresa se niega a remunerarlas. ¿Y cómo va a funcionar esa intervención multidisciplinar de la que tanto se presume si el equipo no puede reunirse y coordinarse?

La prevención de riesgos laborales es otra asignatura pendiente. A nuestro juicio, es una tomadura de pelo. Como ejemplo, la reciente evaluación de riesgos psicosociales concluye que en nuestro centro (con todas sus peculiaridades y en continuo conflicto con la empresa) no existen riesgos significativos a nivel psicosocial. Sin comentarios.

En la reciente reunión con responsables del Área de gobierno de Equidad, Derechos Sociales y Empleo, ¿habéis encontrado comprensión por su parte?

De esa reunión, celebrada el pasado 2 de marzo, salimos decepcionados y preocupados. Como delegado, en enero solicité a las responsables del Área una reunión ante la finalización del contrato de gestión del centro el próximo 31 de mayo. La sorpresa fue que a la reunión con el Ayuntamiento me convocó ASISPA. Las máximas representantes de la empresa participaron en la reunión. Yo acudí acompañado por dos compas del centro y el secretario general de mi sector, de CCOO. Por parte del Ayuntamiento estuvieron presentes Virginia Torres (Directora General de Integración Comunitaria y Emergencia Social) y Darío Pérez (Jefe de Samur Social y Emergencias).

Los responsables municipales nos explicaron que éste era el formato de la reunión porque el Ayuntamiento no considera interlocutores válidos a los representantes de los trabajadores de los servicios privatizados, ya que, según nos dijeron, la interlocución es sólo con las “entidades”, que es como en el sector se llama eufemísticamente a las empresas. Nos aseguraron que se trata de una directriz política emitida desde el gobierno municipal. Se presentaban como una especie de “mediadores laborales” entre empresa y plantilla, cuando el objeto de la reunión (para eso la habíamos pedido) eran los nuevos pliegos. Nos dijeron que cualquier sugerencia de la plantilla sobre los pliegos teníamos que hacerla llegar a través de la empresa. Alucinante.

En cuanto a los nuevos pliegos, nos informaron de un aumento de plantilla con respecto a los anteriores y de la inclusión de la necesidad de aplicar el convenio de Acción e Intervención Social. Sin embargo, también nos confirmaron que el puesto de Auxiliar de Servicios Sociales se va a considerar incluido en el grupo profesional 3, lo que a nuestro juicio significa una degradación laboral de los profesionales y del servicio, ya que consideramos que debe incluirse en el grupo profesional 2. Darío Pérez nos dejó claro que somos grupo 3 porque los centros de la red de atención a personas sin hogar deben ser meramente asistencialistas, renunciando así incluso a nivel teórico a una intervención social de calidad, acercándose cada vez más al modelo benéfico-caritativo que defienden personalidades como el famoso Padre Ángel.

También nos informaron de la realización de obras de calado en el centro, aunque para dentro de varios meses. Las cosas de palacio van despacio, aunque a este paso se va a terminar antes la Sagrada Familia de Barcelona.

Pero lo más grave fue lo que los allí presentes interpretamos como amenazas veladas contra la plantilla por parte de Darío Pérez. Insinuó que resultaría muy sencillo reubicar a las personas usuarias entre los demás centros de la red, cerrando el recurso (y por tanto dejando en la calle a la plantilla). Es cierto que Virginia Torres se apresuró a afirmar que, si bien esa posibilidad existe, no es la intención del Área. En cualquier caso, consideramos que no es tolerable, y que el Ayuntamiento debe disipar cuanto antes cualquier duda sobre el futuro de La Rosa. Somos un recurso necesario, ya que, a pesar de las dificultades que denunciamos, realizamos una labor imprescindible en la red municipal de atención a personas sin hogar.

¿Habéis podido hablar con Manuela Carmena sobre este asunto?

El verano pasado tuve la oportunidad de participar en una interesante y prometedora reunión con Manuela Carmena y Marta Higueras. Allí personas sin hogar y profesionales pudimos trasladar nuestras inquietudes, con buena acogida por parte de nuestra alcaldesa. Pero pasa el tiempo, y todo parece quedarse en buenas intenciones.

¿Creéis que existe sensibilidad desde el Ayuntamiento de Madrid con los servicios sociales?

Queremos creer que sí. Es cierto que se han producido mejoras, se han aumentado presupuestos… Pero mientras se mantenga un modelo neoliberal de gestión de los servicios sociales, manteniendo los recursos privatizados, los problemas laborales seguirán y la intervención social seguirá supeditada a los beneficios empresariales.

Planteáis una jornada de huelga el día 15 de marzo, ¿tenéis intención de alargar esta posibilidad? Y, ¿estáis en contacto con las plantillas de otros Centros?

Por supuesto. Mientras no se nos ofrezcan soluciones reales, no tenemos más remedio que luchar. Una de nuestras mayores fortalezas es nuestro funcionamiento asambleario, por lo que tendremos que decidir los pasos a seguir. Iremos informando.

A través de delegados y comités estamos en contacto con otros recursos. Además, a través de amigos y antiguos compañeros, sabemos que el sector está pendiente de nuestro conflicto. Aunque tenemos que conseguir una mejor coordinación, porque lo que está en juego es incluso el sector como tal. Cada vez el asistencialismo subvencionado y en manos de grandes empresas va copando los servicios sociales. E incluso se tiende a apostar por el voluntariado. ¿Alguien se imagina a FCC sacando el trabajo adelante con encofradores voluntarios? ¿Pues entonces por qué sí se piden educadores sociales voluntarios?

¿Son extensibles los problemas del Centro La Rosa a otros Centros de Atención a personas sin hogar?

Por supuesto. Es posible que las condiciones en La Rosa sean de las más extremas. Pero los problemas son comunes. Carencias estructurales y problemática laboral. Por ejemplo, aunque algunas empresas estén empezando a aplicar el convenio, lo están haciendo de manera torticera, negándose a reconocer categorías profesionales, no reconociendo en su totalidad los atrasos adeudados, etc.

¿Cuál es vuestro punto de vista sobre la remunicipalización de la gestión del servicio?

Defendemos la gestión directa de los servicios públicos. No olvidemos que, tras el ladrillo, las contrataciones públicas son uno de los principales focos de corrupción. Además, si trabajadoras y trabajadores prestamos el servicio, y las administraciones ponen los medios económicos y materiales, ¿qué pintan ahí las empresas? Sus beneficios provienen de detraer recursos destinados al servicio a costa de las condiciones laborales de las plantillas y de la calidad de los servicios que recibe la ciudadanía. Por eso apoyamos la labor de la Plataforma por la Remunicipalización de Madrid, en la que participamos.

Desde La Rosa hemos trasladado al Ayuntamiento de Madrid nuestra defensa de la municipalización del servicio (por primera vez en marzo del año pasado), ofreciendo nuestra colaboración en todo lo que fuera necesario. Sin embargo la respuesta siempre es la misma: no se puede. Pero el pueblo madrileño votó a Ahora Madrid porque decían que si se puede. Las compañeras y los compañeros que ahora tienen cargos de responsabilidad en las instituciones tienen que cumplir sus promesas electorales, y frente a las presiones que sin duda reciben de los poderosos, tienen que apoyarse en nosotros, en el pueblo, en la clase obrera.

 
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