Géneros y Sexualidades

8 DE MARZO

Claves del 8 y el 9M en México ante la irrupción del movimiento de mujeres

Emergencia de un masivo movimiento de mujeres nacional en México tras los feminicidios de Ingrid Escamilla y la niña Fátima.

Yara Villaseñor

Socióloga - Militante del MTS @konvulsa

Domingo 8 de marzo | 14:48

1. La jornada de movilización de este 8 y 9 de marzo en México se da como parte de la emergencia de un masivo movimiento de mujeres nacional, donde destaca la participación de jóvenes y trabajadoras en lucha contra el feminicidio, la violencia patriarcal y la precarización del trabajo. Se trata del primer movimiento de masas en la actual administración de AMLO y su Cuarta Transformación.

2. Este 8M habrá movilizaciones en más de 70 ciudades a nivel nacional. Pan y Rosas participa como convocante de las movilizaciones y concentraciones en la Ciudad de México (Monumento Revolución, 14hrs), Ciudad Juárez, Chihuahua, (MUREF, zona centro, 11 hrs) y Hermosillo, Sonora (UNISON, 1630 hrs).

Hoy marchamos contra el feminicidio y por la desmilitarización del país; contra todo tipo de violencia patriarcal; por aborto legal, libre, seguro y gratuito en todo México y América Latina; contra la precarización laboral, los despidos y ajustes del gobierno de la 4T; en solidaridad con nuestras hermanas en lucha y las revueltas obreras y populares en Chile, Francia y todo el mundo.

3. Además de la convocatoria a inundar las calles este 8M, se espera que millones de mujeres participen en el paro del 9M. Aunque en un inicio el descontento en redes sociales encontró el eco de las derechas, que se montaron en el mismo convocándolo (el PAN –antiabortista-, la Iglesia y el ejército, así como sectores empresariales y patronales), una cantidad multitudinaria de jóvenes y trabajadoras se han sumado al llamado, al que han adherido incluso algunos sindicatos, buscando demostrar la fuerza de las mujeres en el trabajo y el sistema de cuidados.

En algunos lugares se están organizando faltas masivas, y en otros, convencidas del poder de la clase trabajadora, queremos parar la producción y circulación de mercancías y servicios organizándonos con nuestros compañeros en centros de trabajo y estudio.

4. Tanto los partidos de derecha como el ejército y la Iglesia quieren apropiarse de este fenómeno para recomponerse de una fuerte crisis de representación que ha vaciado de militancia a los partidos tradicionales.

Hoy se llaman cínicamente “feministas” mientras siguen organizándose contra la legalización del aborto, criminalizando personas que deciden sobre sus cuerpos, y apoyando las políticas de militarización y precarización laboral que afectan doblemente a las mujeres.

El gobierno del Morena también intenta capitalizar el fenómeno, buscando vincularse al movimiento de mujeres mediante sus figuras femeninas y promesas de otorgar derechos elementales como el aborto legal, promesas que ya había hecho y nunca cumplió. Con guiños y cooptación, el gobierno y las derechas buscan evitar que el movimiento de mujeres profundice su cuestionamiento al régimen político y se movilice combativamente en las calles, junto a otros sectores como aliados en la lucha contra la violencia.

5. Existen múltiples voces y posiciones dentro del movimiento de mujeres y los feminismos en torno a cómo participar este 8 y 9 de marzo. Existen las que consideran que es una lucha solo de mujeres, o peor aún, sólo de mujeres “biológicas”, las que consideran que hay que confiar en el gobierno para resolver nuestras demandas, o quienes creen que acabar con la violencia será posible solo con más penas y cárcel a los agresores.

Para las mujeres y personas LGBT+ que militamos en Pan y Rosas, la lucha contra el patriarcado debe ir de la mano de la lucha contra el capitalismo y su orden social que subordina y discrimina a las mujeres para profundizar la explotación sobre nosotras.

Consideramos que la clase trabajadora, con las mujeres al frente y en alianza con sectores populares, del campesinado pobre y la juventud, puede organizar sobre bases realmente democráticas la economía, acabando con la propiedad privada que hoy se apropian los capitalistas a partir de la riqueza que las y los trabajadores generamos diariamente, y sentando revolucionariamente las condiciones mínimas para desarrollar una sociedad libre de opresión y explotación, bajo la perspectiva de la liberación de las mujeres y de toda la humanidad.

Para esto nos organizamos con nuestros compañeros en centros de trabajo y estudio, de manera independiente al gobierno, el Estado y sus instituciones y recuperamos los métodos de lucha de la clase obrera, como el paro y la huelga.

6. Por eso, este 9M peleamos por un paro efectivo y organizado democráticamente desde la base, exigiéndole a las direcciones sindicales que pongan todos sus esfuerzos al servicio de la movilización y lucha contra la violencia, los despidos y la precarización, pues los sindicatos deberían servir para defender los derechos de las y los trabajadores, no para enriquecer a la burocracia sindical y mantener la tregua con un gobierno que mantiene los privilegios y ganancias de los empresarios. Nos vemos este 8M y 9M donde debemos estar, organizadas en nuestros centros de trabajo y estudio, y en las calles con el puño en alto contra el patriarcado y el capitalismo.






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