Internacional

ELECCIONES EN FRANCIA

Debate con un sector del NPA y su consigna “Todo menos el Frente Nacional”

En los últimos días un sector de la dirección del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) viene planteando posiciones cada vez menos delimitadas con respecto al voto independiente frente a Macron y Le Pen. ¿Todo menos el FN?

Sábado 6 de mayo de 2017 | 16:31

¿Vuelta a 2002? De cómo una parte del NPA se ha dado vuelta en estas semanas hacia “Todo menos el Frente Nacional"

La campaña electoral con la candidatura de Philippe Poutou ha marcado a la gente por su radicalidad, su independencia, su brújula de clase. Un eco muy real que podría ser desperdiciado por las posiciones cada vez menos delimitadas de una parte de su dirección con respecto al frente republicano y al voto por Macron.

Ninguna consigna de voto en la noche de la primera vuelta

La declaración de Philippe Poutou en la noche de la primera vuelta era bastante clara: “El resultado de Le Pen y la crisis política nos muestran la urgencia de tomar el asunto en nuestras manos, debemos movilizarnos. Mucho más todavía que en 2002, durante estos próximos días, es indispensable una amplia movilización –en particular de la juventud– contra el Frente Nacional y las políticas liberales y no un ‘frente republicano’. Debemos pelear en las fábricas y en los barrios, sin esperar el resultado de la segunda vuelta”. Y un poco más adelante: “Macron no es un baluarte contra el FN, y para hacer retroceder duraderamente este peligro no hay otra solución que retomar las calles contra la extrema derecha, pero también contra todas aquellas y aquellos que como Macron han establecido o quieren imponer medidas antisociales”.

Esta posición independiente de los dos candidatos en carrera hacia la segunda vuelta fue confirmada luego por las intervenciones de Philippe Poutou Philips en los medios.

Luego esto se volvió cada vez menos claro…

En las semanas siguientes, sin embargo, se pudo notar un deslizamiento hacia una expresión que, sin llamar abiertamente a votar a Macron, ha insistido casi exclusivamente en el peligro del FN y la necesidad de “combatirlo”. Así la bandera del NPA durante las manifestaciones del 1° de Mayo inicialmente prevista con la consigna: “Contra el FN y las políticas liberales, construyamos la respuesta”, como decía la pancarta en la manifestación parisina, fue modificada.

Afiche del NPA hacia el 1º de Mayo

Contra el FN y las políticas liberales, construyamos la respuesta

Sus avances se realizan sobre nuestros retrocesos. ¡Combatamos a la extrema derecha!

Algunos días más tarde, el jueves 4, el periódico semanal del NPA, L’ Anticapitaliste, tituló en primera página

Tapa de L’ Anticapitaliste, periódico del NPA

Contra Le Pen
Contra la aplanadora capitalista
Movilizarse, luchar, reconstruir

El deslizamiento es llamativo porque Macron nunca es mencionado, ni siquiera en forma indirecta; el único objetivo de ataque es el FN.

Debate interno y vuelta atrás

En el origen de esta vuelta atrás más que evidente se encuentra una parte de la dirección, que hasta el momento disponía de una corta mayoría, pero cuyo proyecto de resolución fue combatido en el último Consejo Político Nacional. Este texto defiende la idea de que “el objetivo, para nosotros, antes y después de la segunda vuelta, es combatir la idea de que el Frente Nacional se convierta en un partido como los demás. Es un partido de extrema derecha, cuyo fundamento es siempre la herencia del FN fascista de Jean-Marie Le Pen. Su programa es la destrucción de los derechos democráticos, el cuestionamiento a todos los derechos del movimiento sindical y del movimiento social”.

Propone, en consecuencia, para la segunda vuelta: “convencer de que el FN es una amenaza grave para los explotados y explotadas y para sus herramientas de resistencia, amenaza reforzada por las crecientes medidas del estado de excepción puesto en funcionamiento al instrumentalizar los atentados Es indispensable combatir contra todo voto a su favor, afirmar que en el campo de los explotados no necesitamos un voto a favor de Le Pen”.

Nosotros compartimos de fondo las consideraciones de Emmanuel Barot a propósito de los razonamientos que, en nombre de una supuesta lucha antifascista, se unen en mayor o menor medida a la lógica del “mal menor” o a hacerle oposición al FN en las urnas. La experiencia de 2002 ha demostrado ampliamente que el voto útil por candidatos de derecha y por el frente republicano fueron ineficaces para reducir la influencia de la extrema derecha xenófoba, incluso la han favorecido.

Independencia de clase y preparación de los próximos enfrentamientos

Muchos trabajadores y jóvenes sacaron las lecciones de esta secuencia, como lo demuestran algunas manifestaciones de estudiantes secundarios a favor de la abstención, o los posicionamientos de algunos sindicalistas en ese sentido. Es una pena que después de haber llevado adelante una excelente campaña, alrededor de Poutou, una parte del NPA no busque apoyarse en ella para avanzar en la idea de la independencia de clase, indispensable para prepararse para los combates que vendrán, sobre todo, contra la ofensiva sin precedentes que, tras los pasos de la Ley Trabajo, prevé Macron contra el movimiento obrero.

No es un dato menor que durante estas dos semanas hayamos asistido a una campaña relajada de Hollande, de la derecha, de los grandes medios y de la patronal, hasta del propio Gattaz, a favor de Emmanuel Macron. Esto ocurre porque es a él, y no a Le Pen, que las clases dominantes otorgan mandato hoy para imponernos retrocesos inauditos sobre los terrenos sociales y democráticos. No está excluido que Le Pen u otras variantes de extrema derecha o fascitizantes puedan convertirse en una solución en los próximos años, esto dependerá en particular del desarrollo de la lucha de clases.

Un escenario en el que Macron logre hacer pasar sus reformas al tiempo que pierde toda legitimidad política, como lo ha hecho Hollande, podría realmente crear las condiciones para una victoria de Le Pen de aquí a 5 años, cuestión que sería una derrota monstruosa para el mundo del trabajo y para el conjunto de las capas populares. Pero concretamente hoy hacer abstracción de Macron para no hablar más que del peligro del FN, y hacer creer que podría ser indiferente votar por Macron o abstenerse, es negarse a preparar a nuestra clase para los reales desafíos que tendrá que afrontar durante los próximos meses

Una historia que viene de lejos

Antes que el NPA, su predecesora, la LCR, ya había llamado a “combatir a la extrema derecha en la calle y en las urnas” en 2002 ( lo que constituía un llamado bastante claro a votar por Chirac). Es lamentable que, 15 años después, una parte del NPA persista en el mismo camino. Porque hoy más que nunca el hecho de trazar una línea de demarcación entre el FN, por un lado, y, por el otro, todos los demás partidos que serían “democráticos” (o “republicanos”) lleva objetivamente a la extrema izquierda a unir filas en un bloque con la peor “basura” (retomando las palabras de Poutou) producida por una clase política corrupta, deslegitimada y que se ha “lepenizado” largamente este último tiempo como demuestra la política “antiterrorista” de Hollande.

Esto más aún cuando, precisamente, la ausencia de una alternativa política de clase, independiente y radical de izquierda, totalmente delimitada de la izquierda institucional, deja una ancha avenida a Marine Le Pen y al Frente Nacional para que aparezcan como “antisistema” ante algunos trabajadores confundidos. Felizmente Philippe Poutou, después de haber emergido como personalidad frente a Marine Le Pen en el debate televisado el 4 de abril, se mantiene coherente con sus ideas.






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