Internacional

VIOLACIONES A LOS DERECHOS HUMANOS

Deportan a mujeres migrantes que denunciaron abusos médicos en EE. UU.

Después de denunciar violencia obstétrica, deportan a migrantes detenidas en el estado de Georgia, al sur de EE. UU.

Miércoles 18 de noviembre | 22:55

En septiembre de este año, una enfermera que trabajaba en un centro de detención de migrantes en el condado de Irwin, Georgia, denunció que varias mujeres migrantes [fueron sometidas a procedimientos ginecológicos innecesarios y en muchos casos irreversibles (como histerectomías)-http://www.laizquierdadiario.com/Mujeres-migrantes-sufren-esterilizaciones-forzosas-en-centros-de-detencion-de-EE-UU], sin que las pacientes fueran consultadas al respecto.

Todas las denunciantes fueron atendidas por el doctor Mahendra Amin, ginecólogo del centro de detención que es administrado por la empresa privada LaSalle Corrections. Sin embargo, no se les explicaron los tratamientos para sus dolencias y en algunos casos sus síntomas se agravaron.

Las denuncias fueron retomadas por organizaciones civiles que se pronunciaron en contra de esta clara violación a los derechos humanos de las migrantes detenidas y llevaron el caso ante congresistas de Washington para que sea investigado.

Violaciones históricas de derechos humanos

Médicos y académicos se han pronunciado en contra de este caso. Miroslava Chávez-García, profesora de historia de la Universidad de California reprobó enérgicamente los abusos obstétricos, que no le parecen poco comunes. Estados Unidos tiene una larga trayectoria en torturas médicas a lo largo de su historia. En 1909, se dieron los primeros casos de esterilizaciones forzadas en California, se impulsaron programas respaldados completamente por el gobierno para impedir que “sectores indeseables” pudieran reproducirse. Las víctimas no solo fueron migrantes, sino personas sumamente precarizadas, con enfermedades mentales o defectos físicos. Estos programas se mantuvieron activos hasta la década de los 70 cuando fueron prohibidos. Y aún después de esa fecha se tienen registro de múltiples histerectomías forzadas.

Estados Unidos fue pionero en el desarrollo y perfeccionamiento de programas de este tipo. En 1920, nazis viajaron al país para aprender los programas y poder aplicarlos en Alemania, otro lugar en donde también se desarrolló ampliamente esta política bajo el nombre de “Ley de prevención de descendencia con enfermedades hereditarias”.

Entre 2006 y 2010 se realizó una investigación en California que demostró que más de un centenar de mujeres detenidas en centros penitenciarios fueron sometidas a esterilizaciones forzadas: todas eran migrantes, mujeres de color y de bajos recursos. Los procedimientos se justificaron bajo el argumento de que de esa manera se le ahorrarían al estado apoyos económicos.

Este caso se suma a las múltiples denuncias que ha tenido la administración de Donald Trump en el tema migrante, que incluyen la muerte de menores de edad dentro de centros de detención. Además de las intervenciones médicas obligatorias, las mujeres migrantes detenidas se enfrentan ahora a ser deportadas.

Hasta el momento 6 ex pacientes del doctor Amin han sido regresadas a sus países de origen. Otras 7 reclusas han recibido el anuncio de una posible deportación, en un claro intento de dar por terminado el asunto.

Abogados defensores de migrantes alertan que, en muchos de los casos, a pesar de tener procesos legales ya iniciados para la regulación del estatus migratorio de las mujeres migrantes, se han violentados dichos procesos y las han deportado de manera ilegal.

Plenos derechos para lxs migrantes

Los abusos cometidos contra migrantes se han incrementado con el paso de los años, al igual que las posturas racistas y xenófobas de un sector de la población estadounidense. La llegada de Donald Trump al poder envalentonó a la base más reaccionaria de la población, por lo que los ataques a migrantes se incrementaron, tanto en la frontera como en importantes ciudades del vecino país del norte.

La postura pasiva y subordinada del gobierno mexicano, reflejada en acciones como el uso de la Guardia Nacional para patrullar la frontera, solo ha servido para aumentar el nivel de abusos cometidos a la comunidad migrante. Un sector sumamente vulnerado, que deja atrás su familia y su hogar para escapar de la pobreza y la violencia. Las mujeres migrantes, al cruzar la frontera, constantemente son violadas por los polleros que contratan para llegar a Estados Unidos. Y aquellas que logran cruzar se enfrentan también a este tipo de violencias médicas.

Es necesario permitir el libre tránsito para los migrantes; ningún ser humano debe ser ilegal solo por cruzar una frontera en busca de mejorar sus condiciones de vida.






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