Política Estado Español

SUBIDA LUZ

En plena ola de frío las eléctricas hacen su agosto

La subida del 8% en el recibo de la luz empeora la situación de pobreza energética que padecen millones de hogares. El precio récord deja unos márgenes de beneficio también récord para los grandes grupos.

Nerea Frejlich

Zaragoza | @NFrejlich

Jueves 19 de enero de 2017 | 17:00

La previsión para este próximo mes de marzo es que cada hogar page una factura media de 84,57 euros, la segunda más cara de la historia. Es la consecuencia de que partir de este jueves el coste del megavatio hora (MWh) alcanzó los 85,79. La franja horaria más cara de mañana se será entre las 9.00 y 10.00 horas según los datos del operador del mercado ibérico (OMI).

Este precio, solo ha sido superado en diciembre 2013, cuando la luz llegó a un coste de 91,89 MWh. En ese año, tras una serie de escala de precios, se produjo la decisión del gobierno, entonces con Zapatero, de suprimir el sistema de pago trimestral de subasta (Cesar) e implantar el actual, que ha seguido beneficiando a los grandes oligopolios privados del sector a costa de los consumidores.

El importe total de la factura de la luz se divide en un 35% para los mayoristas, otro 40% destinado a peajes y el 25% que queda es destinado a impuestos sobre la electricidad. La subida en este caso viene del lado de los mayoristas, es decir de las grandes empresas con cuentas de resultados milmillonarias.

En el sistema vigente el mercado del ’pool’ eléctrico marca el valor de una hora de energía con un día de antelación. Las empresas tecnológicas entran por orden de coste y la última de ellas, la más cara, marca el precio conjunto. Este sistema de fijación de precios en el Estado español, fomenta la especulación y el abuso al consumidor.

Según explicaba Jorge Fabra Utray, expresidente de REE y exconsejero de la CNE, a eldiario.es “los precios los están marcando los ciclos combinados, centrales de gas cuyo precio está indexado al del petróleo, que está subiendo. Pero hay mucho interés en que haya muy pocos ciclos funcionando para que los que marquen el precio sean los más caros”.

Esto lleva a que estos pocos marquen los 85,79 euros MWh, pero todos los demás cobren la electricidad al mismo precio cuando su coste de producción es sensiblemente inferior a esa cifra. Por ejemplo las hidroeléctricas y las nucleares tienen un coste de MWh de entre 10 y 22 euros según la misma entrevista a Fabra Utray.

Todo este modelo ha conseguido que el precio medio pagado por cada usuario sea un 70% más caro que hace 10 años. Una factura de 47,27 euros en 2006, se emitía por el mismo servio en 2016 a un coste de 80,25 euros, según un estudio realizado por FACUA-Consumidores en Acción.

El Estado español es el cuarto país de la UE con más hogares incapaces de mantener una temperatura adecuada. Esta organización denunciaba que mientras tanto “en el 2015 las eléctricas cortaron la luz por impago a más 650.000 hogares, de los cuales unos 83.000 duraron periodos de más de un mes”.

Durante la ola de frío que nos azota este invierno, se calcula que alrededor de 7 millones de personas en el Estado español tienen dificultades para pagar las facturas de energía. Estas circunstancias, que agravan aún más la situación de desempleo o pobreza, también afecta a la salud de las personas. Se estima que la llamada pobreza energética causa más de 7.000 muertes prematuras al año, por consecuencias de las malas condiciones en los hogares como informa el ultimo estudio realizado por la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA). El caso que conmocionó el país antes de Navidad, el de la muerte de la anciana de 81 años de Reus, es solo un lamentable ejemplo de una realidad muy extendida.

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, justifica la subida del coste por la falta de viento, la escasez de lluvia y la subida del precio del petróleo. Es decir, el precio de las necesidad básicas de la luz depende en la actualidad de las circunstancias meteorológicas. Sin embargo la trama descrita por el nada sospechoso de contrario a la eléctricas Fabra Utray, demuestra que las grandes empresas ponen “al mal tiempo muy buena cara”, ya que en estas circunstancias sus márgenes de negocio se multiplican cualitativamente a costa del frío y la pobreza energética de millones.

Lo cierto es que el mercado eléctrico es un auténtico oligopolio, donde no existe la competencia prometida al consumidor cuando se inició la privatización y liberalización del sector. Esto lleva a que el precio nunca baje, solo suba al alza. Los distintos gobiernos del PSOE y el PP son los responsables de fijar el precio de luz y el modelo de pago, y llevan décadas garantizándoles un negocio redondo a nuestra costa.

Contra esta situación es urgente poner en pié un gran movimiento desde las organizaciones sindicales, los partidos de izquierda y las asociaciones de consumidores para exigir paralizar los cortes de suministros de luz a las personas con problemas económicos, evaluar las necesidades de las familias en riesgo de pobreza energética y la puesta en marcha de medidas para solventarlos. Una lucha urgente que debemos hacer en la única perspectiva realista para acabar con este oligopolio manchado de sangre, la nacionalización bajo el control de sus trabajadores y los usuarios de todo el sector de producción y distribución de energía. La única garantía de que nadie volverá a pasar frío para salvaguardar los beneficios millonarios de un puñado de empresas multinacionales.






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