CIE ALUCHE

Encerrados en un CIE después de 9 años viviendo en el Estado español

La Asociación Karibu, Amigos del Pueblo Africano, denuncia que 85 inmigrantes retenidos en el CIE de Aluche llevaban más de 9 años viviendo en el Estado español.

Jueves 16 de junio de 2016 | 15:54

Foto: EFE

La Asociación Karibu, Amigos del Pueblo Africano, ha presentado el informe "CIE: Intento fallido de expulsión", realizado en base al trabajo de acompañamiento y visitas de esta asociación, durante 2015, a 173 personas (167 hombres y 6 mujeres) de 22 países de África subsahariana que han sido retenidas en el Centro de Internamiento para Extranjeros de Aluche. Un 10 % de las 1.760 personas que pasaron por el centro ese año.

De las 173 personas estudiadas, un 17 % fueron finalmente expulsadas. Legalmente los CIE son establecimientos públicos de carácter no penitenciario, creados para el ingreso de extranjeros mientras se resuelve su expediente de expulsión, y con un tiempo de estancia máximo de 60 días. Realmente se trata de cárceles en las que las personas privadas de libertad lo están por una falta administrativa – carecer de los papeles de residencia en regla- y una parte esencial de la política de expulsiones llevada a delante por el Gobierno central.

Lejos de la imagen que vende el gobierno de que se retiene a recién llegados -algo que sería también inadmisible-, según Karibu, el 65 % de las personas visitadas llevaban al menos 5 años residiendo en España antes de su entrada en el centro.

El informe relata algunas de estas historias, como la de Seydou que llegó en 2006 desde Senegal y regularizó pronto su situación, pero por impagos a la Seguridad Social perdió el permiso de residencia en 2013. Dos años después, en 2015, fue detenido en una estación de autobuses y enviado a Aluche, donde recibió una notificación de vuelo colectivo. En este caso, tras 9 años en el Estado español, Seydou no volvió a su país porque admitieron una medida cautelar para paralizar su expulsión y consiguió salir del CIE a los 13 días de su internamiento.

O la de Kingsley, que huyó de Nigeria por motivos políticos en 1999: su hijo mayor estudia Ingeniería en Huelva, el mediano es campeón de boxeo en Andalucía y el pequeño cursa Primaria. Aún así recibió la notificación de una expulsión, que nunca se materializó.

En el caso de los 12 ciudadanos de Ghana analizados por Karibu, la media de estancia en el Estado español es de 15 años, y de 12 la de los 14 procedentes de Mali. Según la ONG, en 2015 hubo una "importante disminución" de las personas recién llegadas que son internadas con una orden de devolución respecto al año anterior, bajando del 57 % en 2014 del total del colectivo estudiado al 29 % en 2015. Por otro lado, "cada año se incrementa más la media de tiempo internamiento en el CIE", ha explicado Karibu, que estima que en 2015 fue de 38 días, 3 más que en 2014 y 6 más que en 2013.

La asociación también denuncia en el informe que "se siga internando a personas especialmente vulnerables". En este sentido, alertan de 2 posibles menores, 2 mayores de 65 años, 13 enfermos crónicos, 10 personas con enfermedades mentales, 9 personas con menores españoles o extranjeros a su cargo y 5 mujeres posibles víctimas de trata.

Respecto a la política de asilo político, Karibu también critica al centro por las dificultades que encuentran los internos para solicitarlo, hasta el punto de que algunas no llegan a tramitarse. De las personas que conoció la asociación en 2015, 48 presentaron una solicitud de asilo y sólo 3 fueron admitidas a trámite.

Una estampa la del CIE de Aluche que ilustra dramáticamente la realidad de estos centros que junto, a la valla de Melilla o los destacamentos de la Guardia Civil en las costas, constituyen la punta de lanza de las políticas racistas de extranjería llevadas adelante por los gobiernos del PP y el PSOE en colaboración con el resto de la UE.






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