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Espectáculo y desfile fascista con niños, eso sí está permitido

Repugnante y vergonzoso espectáculo de exaltación y propaganda fascista en los carnavales de Santoña. Decenas de adultos y varios niños desfilando por las calles con los símbolos fascistas y cantando el “Cara al Sol”. Crease o no.

Jorge Calderón

Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza

Martes 16 de febrero de 2016 | 20:58

Aunque la noticia se acaba de conocer, el pasado 8 de febrero, el mismo día en el que dos titiriteros eran encarcelados supuestamente por exhibir ante un público infantil un cartel en el que se leía Gora Alka-ETA, varios niños participaban en una comparsa integrada por gente de todas las edades del Carnaval en Santoña (Cantabria) disfrazados de falangistas y cantando el “Cara el Sol” (el himno fascista oficial).

En el video se ve claramente cómo los integrantes de esta comparsa desfilan ataviados con el uniforme fascista oficial (camisa azul y boina roja), las banderas españolas franquistas (con el águila imperial), haciendo el saludo característico de esta ideología (brazo derecho en alto) y de fondo suena el himno antes aludido.

Mientras todo este ocurre, el público en su gran mayoría se muestra sonriente y complacido con el espectáculo.

Espectáculo racista, xenófobo y con amenazas violentas

Además, la murga participó por la noche en el teatro de la localidad del concurso del Carnaval de Santoña. En el mismo quedó en octava posición con el espectáculo “Fachas de antaño”.

En otro video se puede ver que durante los 20 minutos que dura el mismo los miembros de la murga, siempre con un retrato gigante del Dictador Francisco Franco detrás de ellos y ataviados con los símbolos antes descritos, cantan cosas como: "Empiezo a estar cansado de tanta independencia, está de moda quererse separar. Mira a los que están en Catalunya, de un patada yo ya les hubiera echado", "No me gustan los refugiados, ni los negros ni los moros, tampoco los sudacas". Además llaman a Fernando Trueba "hijo bastardo" de España por decir "no me he sentido español ni cinco minutos" en su discurso de aceptación del premio Nacional de Cinematografía.

Tras este popurrí de canciones, en los que repasan la actualidad del país, siempre delante de un replicante de Franco a caballo y de una gran bandera de España con el águila, el espectáculo acaba con un: "¡Cuánto tiene que aprender de ti España! Paquito, tú nunca tendrías que haberte ido", "Soy un facha, pero de los de antaño y que, aunque haya acabado su lucha nunca va abandonar. Y aunque no comparta la manera en la que veo la vida por favor no se olvide que esto es un disfraz. Déjate de banderas y de ideologías", cantado a coro antes de que, ya al final, quiten el águila de la bandera para que se viera solo la constitucional.

¿Defensa de la libertad de expresión?

Tras la repercusión de las informaciones publicadas en distintos medios -la mayoría alternativos y casi ninguno de los grandes- sobre este tema, la Murga “Galipoteros”, que realizó este espectáculo, hizo un comunicado oficial en su página de Facebook para dejar claro que solo era un espectáculo carnavalesco en el que se parodia el franquismo. "Son diferentes chistes incluidos en el disfraz, que después quedan negados cuando defendemos la unidad de todos los españoles sin atender a extremismos, independentismo...”.

A pesar de este intento de “lavar su imagen”, por parte de este grupo de personas, consideramos que este espectáculo fascista, violento, racista y xenófobo y reivindicativo de la sanguinaria dictadura franquista nuca debería haber sido representado y menos participando niños en el mismo.

Pero vemos como en el Estado español el derecho fundamental a la “libertad de expresión” solo se defiende en función de lo que se diga. Cuando es un espectáculo que critica el sistema, la corrupción y manipulación policial, como el de los titiriteros, este debe ser perseguido con toda dureza y sus participantes encarcelados.

Sin embargo, si se trata de un espectáculo que ensalza la dictadura, o de un periodista muy conocido y admirado por la extrema derecha como Jiménez Lósanos, no pasa nada, aunque este diga por radio públicamente que si los tuviera cerca les “pegaría un tiro” a los dirigentes de Podemos.

Basta de impunidad con la dictadura y sus símbolos

Por mucho que nos duela, todo esto no nos debe sorprender, El “pacto de olvido y silencio” y la “Ley de Amnistía” aceptada también por la izquierda oficial (PSOE-PCE) en la Transición, hizo que ningún crimen de la dictadura fuera juzgado, que los “rojos” siguieran en las cunetas y en las fosas comunes, sin que sus familiares pudieran enterrarlos dignamente, ni siquiera llorarlos y reivindicarlos públicamente.

Tras 40 años sigue habiendo una Fundación “Francisco Franco”, que todos los años recibe miles de euros de dinero público. Mientras tanto, los familiares de víctimas del franquismo deben ir a buscar a Argentina, la reparación que aquí se les niega. Y vemos que sigue habiendo miles de calles con nombres franquistas, como la Avenida Carrero Blanco (“mano derecha” de Franco durante casi toda la dictadura y nacido en la propia Santoña), por la que desfiló la murga fascista.

Solo un cambio profundo de sistema, que liquide el viejo, decrepito y corrupto “régimen del 78”, podrá resolver estas cuestiones fundamentales.






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