Un perro se rasca al sol, un camión con bolsas, los senderos de la plantación de tabaco que se levantan y allí están, las mujeres, con máscaras por los pesticidas. Con 45 grados bajo el sol de Jujuy, de noche, con lluvia, agachadas porque se planta agachado. “Lo que pasa es que tengo que trabajar porque estoy haciendo mi casa, y sola. De lunes a sábado estoy todo el día acá, y los domingos descanso, si se podría decir”, comenta una de las protagonistas.
La directora Belén Revollo presenta Wacay, Mujeres del Tabacal , y tomando el proceso del tabaco como hilo conductor, les da la palabra a estas mujeres para que cuenten su historia.
“...Y a mí me hubiera gustado estudiar enfermería o profesora pero no puedo porque estoy todo el día acá y me tengo que presentar cuando me dicen. Empecé a trabajar a los 12 años y sigo”, “quería estudiar, quería estudiar cualquier cosa pero no me quedó otra que trabajar”, agrega otra de las mujeres trabajadoras.
De manos ágiles y rápidas, trepadas a camiones y criando a sus hijos al mismo tiempo, Wacay , a través de estas trabajadoras, cuenta la historia de muchas mujeres que trabajan en el campo.
Imágenes que muestran la belleza del territorio jujeño, la preparación del Carnaval y relatos que sirven de separadores como el del mito del origen de la hoja del tabaco: una mujer que se convierte en espíritu del mal al violar la prohibición de salir de su casa durante el ciclo menstrual, ante el miedo, los hombres la queman, y de sus cenizas nace la hoja del tabaco. Una historia violenta que penaliza y, de paso, aterroriza a cualquier mujer que incumpla con un mandato patriarcal.
“Tenía un marido malo, me golpeaba y después salió lo de la peluquería me dijeron que estaban enseñando, no me dejaba primero el padre de mis hijas. Él siempre fue malo, iba me pegaba, tenía mucho miedo me quería matar. Y cuando me separé sentí una paz inmensa, una alegría...”
Y los niños y niñas de este tabacal, jugando en el río con los perros, yendo a la escuela, con sus sueños por cumplir y con estas mujeres que trabajan a destajo para darles un futuro mejor.
“Yo quiero que mis hijos estudien que no anden en el campo como nosotros”.
Wacay es la vida de estas mujeres que trabajan en algunas de las fincas productoras de tabaco de Jujuy, y al mismo tiempo representa a muchas otras y otros que trabajan en el campo, mal pagos, dejando en el camino salud y deseos, casi sin derechos con convenios que vienen de la dictadura mientras las empresas hacen millones.
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Belén Revollo nació en Jujuy, es realizadora y docente en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica ENERC NOA y co-dirigió Maxi Kosteki. Constructor de caminos.
Aquí cuenta su motivación para realizar este documental:
“Tengo una imagen grabada en mi mente, en el calor del verano una gran plantación de tabaco se extiende en el horizonte y solo un árbol al medio da una pequeñas sombra. Los hombres completamente tapados emergen entre las hojas. Me crié rodeada de tabacales y para los varones, eso era sinónimo de aventura, pero para las niñas, el campo, el surco, eran sinónimo de peligro. Al crecer me pregunté dónde estaban las mujeres que no veíamos, ¿por qué existe un territorio vedado para nosotras? Me acerqué nuevamente a los tabacales y las reconocí. Mujeres invisibilizadas, en duras jornadas de trabajo realizando tareas especializadas y mal pagadas.
Wacay significa trabajo rápido conjunto, y esta historia busca dar voz a las mujeres que con sus manos ágiles y su fuerza colectiva transforman el trabajo en resistencia. A través de la mirada de quienes han sido muchas veces silenciadas, deseo mostrar no solo las dificultades que enfrentan, sino también la resiliencia que en los contextos más adversos son testimonio de la red de apoyo que construyen para vivir en comunidad”
Al mismo tiempo en una entrevista en DAC, la directora agregó:
“el desafío mayor fue poder conectar rápidamente personas que quisieran hablar, abrir sus historias y contarlas en cámara mientras trabajaban porque no podían dejar de trabajar pero al mismo tiempo me impactó la necesidad de contra de relatar las historias personales. La necesidad de ser escuchadas”
Ficha Técnica:
Guión y dirección: Belén Revollo
Producción: Belén Revollo
Casa productora: 30 grados Cine
Directora de Fotografía: Agustina López Camelo
Sonido: Juan Manuel Castrillo
Edición: Diego Ricciardi



