ESPECIAL YOLANDA

Homenaje a Yolanda y a las mujeres revolucionarias

Lunes 1ro de febrero de 2016 | 21:40

Leyendo sobre ti y sobre tu vida, las circunstancias y la lucha que levantaste. No puedo evitar sino emocionarme y sentirte cerca y viva en cada una de las mujeres trabajadoras que he conocido en la lucha y en cada una de las compañeras con las que milito codo con codo, día a día.

Fuiste brutalmente torturada y asesinada en 1980. Seis años más tarde nací en Bilbao, muy cerca del lugar en el que creciste. Tu vida como mujer, vasca, estudiante, trabajadora y militante revolucionaria trotskista me hace sentir cercana a ti y es que salvando las posibles diferencias, compartimos raíces, ideales y convicciones.

Tú durante la Transición, yo en plena supuesta democracia; y entre nosotras tantas miles de mujeres luchadoras. Ellas, tú y yo, todas hemos vivido épocas distantes en el tiempo y que nos separan. Sin embargo, lamentablemente no son épocas tan diferentes ni en las reivindicaciones, ni en los derechos que hemos tenido y por los que tenemos que seguir luchando y conquistando.

Como muchos militantes jóvenes fuiste parte de las luchas que obreros y estudiantes emprendieron enfrentando una Transición pactada contra los trabajadores y el pueblo. Un período de tensiones sociales crecientes, en el que la lucha de clases y la organización de la juventud estudiantil en solidaridad con la clase trabajadora, comenzaban a cuestionar “desde abajo” lo que se había cocinado “por arriba”.

Pero el Régimen tenía otros planes. En connivencia con las direcciones de CCOO, UGT, el PSOE y el PCE, quería impedir que la lucha de clases se saliera del marco que se había pactado en la Transición y que los estudiantes se unieran a los trabajadores, porque esa unidad era peligrosísima. Sí, Yolanda, eras peligrosa. Porque tus ideas y tus deseos ardientes de enfrentar toda opresión, que se sintetizaban en tu militancia bajo las banderas del trotskismo, eran peligrosos.

Tú una jovenzuela de mirada firme y combativa llegaste a ser una reconocida dirigente estudiantil en un momento de creciente lucha obrera y juvenil. Miembro de la Coordinadora de Estudiantes de Madrid, que dirigía una importante movilización contra el gobierno, con fuertes lazos con las luchas obreras, llegaste a representar a una joven generación militante que estuvo dispuesta a correr los peligros de enfrentar a un Estado y un Régimen nacido de las entrañas mismas del Franquismo. Fuiste una de las fundadoras del Partido Socialista de los Trabajadores, luchando contra el régimen y la monarquía, así como contra la opresión de género, defendiendo el derecho de autodeterminación de los pueblos y reivindicando la unión obrero estudiantil.

Pensar que tras ser secuestrada, fuiste asesinada brutalmente en manos de Emilio Hellín Moro, en aquél entonces miembro de la organización de extrema derecha Fuerza Nueva, y que no sólo está en libertad sino que hasta prácticamente ayer trabajaba como colaborador del Ministerio del Interior formando represores al servicio del Estado, desde el 2006. Además de ponerme los pelos de punta, me da la rabia y el coraje para seguir luchando y gritando más fuerte. Reivindicándote más fuerte.

Porque reivindicarte, es otra forma de denunciar y luchar contra la impunidad de los crímenes del Franquismo y de la Transición. Y es que no fuiste la única, las bandas fascistas asesinaron en esa época a muchos luchadores y luchadoras, con la protección de sectores vinculados a los cuerpos represivos del Estado. Impunidad que permite la persistencia de estas fuerzas represivas e institucionales características de tiempos de dictadura, hoy bien maquilladas y disfrazadas de una falsa democracia.

Pero quiero que sepas, que tomando tu ejemplo, no dejaremos de luchar y movilizarnos por conseguir la justicia que te mereces, denunciando y combatiendo los intentos de los jueces franquistas y de los represores de garantizar la impunidad de tus asesinos. Ya se consiguió que reabrieran tu caso y seguiremos reivindicándote y movilizándonos cuantas veces sea necesario, recordando tu brutal asesinato y extendiendo la campaña de denuncia contra tu asesino, hasta que se haga justicia.

Para ti, como para tantas mujeres marxistas revolucionarias a lo largo de la historia, la revolución obrera y socialista es el ideal, por eso militabas en el trotskismo, luchando por construir el partido mundial de la revolución social y la Cuarta Internacional. Hoy los jóvenes revolucionarios que salimos a las calles y enfrentamos los ataques de un régimen político podrido, retomamos tu lucha. Y es que no te lo creerías Yolanda, pero hoy seguimos luchando y enfrentando, igual que tú hace más de 30 años, la represión, el paro, la precariedad, la persecución política, la opresión racial y de género.

Sí, no te conocí, muchas de nosotras no te conocimos, pero hoy más que nunca no puedo, no podemos, dejar de reconocerte. Te reconocemos y te reivindicamos por lo que fuiste y por lo que emprendiste; un ejemplo claro de las mujeres jóvenes, trabajadoras, estudiantes, revolucionarias y luchadoras que incesantemente pusieron el cuerpo para avanzar en la liberación de la clase trabajadora.

Yolanda, 36 años después de tu asesinato, sigues viva en el movimiento estudiantil, en las manifestaciones, en la calle, en todas y cada una de las mujeres marxistas revolucionarias que continuamos con igual perseverancia y combatividad tu lucha.

Ni olvido, Ni perdón! Yolanda Presente!!!
¡Salud y hasta siempre, compañera! Leire Izargorri






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