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House of the Rising Sun: cuando el naciente rock británico superó a EE. UU. con música norteamericana

Un 19 de junio de 1964, los ingleses The Animals realizaban una de las mejores adaptaciones de la música popular norteamericana al rock: transformaron House of the Rising Sun en un clásico inoxidable.

Augusto Dorado

@AugustoDorado

Domingo 19 de junio de 2016 | 13:10

Foto: BBC

Hace 52 años la banda inglesa The Animals –oriunda de Newcastle- lanzaba un simple (o EP como se conocía en la jerga discográfica) que los ubicó en un lugar de privilegio al que sólo los Beatles habían llegado: colocar un tema en las listas de éxitos tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. Lo lograron con una canción tradicional norteamericana, versionada antes en diversas ocasiones: House of the Rising Sun (“La Casa del Sol Naciente”).

Se desconoce el origen del tema y se considera que es de autores anónimos, aunque cuando una canción se incorpora de esa manera al repertorio popular suele ir transformándose durante la transmisión de generación en generación. Algo así pasó también con las distintas versiones que quedaron registradas hasta llegar a los de los Animals.

El primer registro que se conoce fue grabado en 1933 por Tom Clarence Ashley y Gwen Foster y evidentemente es el más cercano al original: tiene un tono alegre y en su sonido remite a viajes y paisajes de la Norteamérica de los primeros años del siglo XX.

En 1962 la versiona magistralmente Bob Dylan, sólo con guitarra y con tono más sentido y profundo.

La canción relata las desventuras relacionadas con una casa de juegos de apuestas (según algunas interpretaciones se trataría más bien de un burdel) conocida como “La Casa del Sol Naciente”, en Nueva Orleans. Hay hipótesis de que fue escrita desde la mirada de una mujer que, comprometida con un apostador que pierde todo, termina prostituyéndose. Versiones anteriores a la de Animals como las de Joan Baez o Nina Simone pueden ser leídas bajo esta idea.

Pero la banda de Eric Burdon –una de las voces blancas más afroamericanas que hayan existido- le aportó un dramatismo que la hizo única, prácticamente la recreó. La modificaron de manera tal que quedó un relato en primera persona de un apostador borracho que cayó en desgracia y se autocondenó a una vida miserable por el vicio de jugar en “La Casa del Sol Naciente”.

Otro rasgo distintivo es el teclado hipnótico de Alan Price; sostenido por la base de la batería de John Steel y el acompañamiento de Chas Chandler en bajo y Hilton Valentine en guitarra. The Animals resignificaron a tal punto una pieza de la música popular norteamericana que conquistaron Estados Unidos siendo una de las bandas “cabecera de playa” de lo que se conoció como la “invasión británica”: bandas inglesas que le dieron nuevo impulso al rock, que había nacido del lado norteamericano del Atlántico. Pero además le dieron origen a un subgénero catalogado como Folk Rock.

Para el momento en que grabaron “House of the Rising Sun”, The Animals ya se habían establecido en Londres. La repercusión lograda con ese simple les abrió las puertas a la grabación de su primer disco LP, titulado también The Animals. Todavía la inquietud artística de la banda estaba centrada en reversionar a clásicos de la música norteamericana como Ray Charles, Sam Cooke, John Lee Hoocker, e incontables artistas de Blues y Rhythm and Blues.

Más adelante lograron otros grandes éxitos como “We Gotta Get Out Of This Place” o “Don’t Let Me Be Misunderstood”, pero fue esta canción la que los ubicó en el estrellato del Rock, logrando incluso reconocimiento oficial cuando en 1994 (30 años después de grabar “House…”) ingresaron al Salón de la Fama del Rock & Roll.

Luego de pasar por las manos de The Animals y la voz de Eric Burdon (que debería ser referencia obligatoria para cualquiera que se postule a vocalista), transformada por ellos en un himno del Rock, llegaron muchísimas más versiones: desde Jimmy Hendrix, Tracy Chapman o Sinead O´Connor hasta los más actuales Muse o The White Stripes. Pero tal vez fue una voz negra y de otro género la que mejor retomó el dramatismo del tema después de The Animals: Gregory Isaacs, una de las voces más importantes del Reggae plasmó otro registro inolvidable.

Fue tan importante la grabación de los Animals que el más importante periodista de Rock en Argentina, Alfredo Rosso, tituló al programa radial que condujo durante décadas “La Casa del Rock Naciente”.

¿Qué hubiera sido de la música popular norteamericana y del Rock sin aquella “invasión inglesa” que retocó piezas musicales del profundo EE.UU? Nunca lo sabremos porque gracias a bandas como los Animals, el género se retroalimentó para crecer y desarrollarse.






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