Cultura

EDUCACIÓN ARTÍSTICA // ZONA OESTE

La Escuela Estética de Ramos Mejía continúa sin edificio propio

La escuela “Lucina Álvarez”, pionera en la provincia de Bs.As., sigue en pie tras haber peleado a fines de 2014 por la renovación del contrato de alquiler del edificio privado que habita. Esto reaviva el reclamo por la falta de edificios propios en la educación pública en La Matanza.

Viernes 8 de julio de 2016 | 09:29

La escuela “Lucina Álvarez”, pionera en la provincia de Bs.As., sigue en pie tras haber peleado a fines de 2014 por la renovación del contrato de alquiler del edificio privado que habita. Esto reaviva el reclamo por la falta de edificios propios en la educación pública en La Matanza.

La Escuela de Educación Estética Nº1 de Ramos Mejía "Lucina Álvarez"brinda talleres de distintas ramas del arte desde hace décadas a cientos de alumnos de todas las edades.Es la única escuela de su tipo en La Matanza y fue la primera en la provincia de Buenos Aires. Debe su nombre a la primera maestra de iniciación literaria, poeta y periodista, que fue desaparecida en la última dictadura militar, en mayo de 1976.
Desde su fundación, en 1969, sus talleres se llevaron a cabo en diferentes edificios, comenzando en la Escuela Primaria n° 3, luego en la calle Las Heras 32, y desde julio 2007 hasta la actualidad se encuentra ubicada en el edificio en Sgto. Cabral 31, Ramos Mejía. Dicho inmueble es propiedad privada y alquilado por la Dirección General de Cultura y Educación provincial, de quien depende la escuelita.

En diciembre de 2014, con el fin de contrato de alquiler, los dueños del edificio tuvieron la intención de ponerlo en venta; en el marco de la especulación inmobiliaria que caracteriza a la zona. Entonces, el Estado y el gran grupo económico privado que regentea (y prioriza) los negocios inmobiliarios debieron llegar a un acuerdo que hizo temer al alumnado, al plantel docente de 50 trabajadores, a directivos y familias de vecinos por la continuidad de la escuelita y su función social, educativa y cultural.

Si bien el dueño no aceptó el precio propuesto por el Estado, la escuelita logró mantenerse en pie peleando por la renovación del contrato de alquiler, gracias a la movilización de vecinos, estudiantes y artistas que participaron de campañas para visibilizar sus problemáticas, como juntadas de firmas de adhesión al reclamo, difusión en los medios locales y nacionales y acciones como la realización de espectáculos artísticos.

Por estos días, la situación se ha agravado, docentes, directivos, alumnos y vecinos llaman a unirse frente a los ataques que recibe la educación pública en La Matanza, como por ejemplo la interrupción desde diciembre pasado de la financiación municipal a programas gubernamentales que se encargaban de pintar escuelas y otras actividades comunitarias. Sumado a esto, cada vez más cursos son arancelados porque el presupuesto no es suficiente.

Esta situación, deja ver la necesidad de edificios propios para las instituciones educativas, reclamo que se repite además en todos los terciarios de La Matanza, y de la importancia de la organización en defensa de los reclamos de la educación pública. El edificio sigue al día de hoy siendo de titularidad privada.






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