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CINE SOCIAL

La ley del mercado, el capitalismo devora todo

La película dirigida por Stéphane Brizé y protagonizada por el gran Vincent Lindon nos acerca a la dureza del mercado laboral en Francia. Una historia de ficción que se asemeja bastante a la realidad.

Clara Mallo

Madrid | @ClaraMallo

Sábado 16 de abril de 2016

Thierry es un trabajador francés que perdió su empleo. Tras una dura pelea junto a sus compañeros contra la patronal que terminó en derrota quedó resignado. Tiene cincuenta y un años, vive con su mujer y su hijo y lleva ya muchos meses buscando trabajo.

La búsqueda le obsesiona. Sumido en un sistema injusto y absurdo que le bloquea, trata de pelear por conservar lo poco que tenía, su casa y una vieja caravana.

Vincent Lindon se mete así en la piel de Thierry, un hombre parado que comienza a tener importantes problemas económicos. Un personaje tremendamente vulnerable ante un sistema feroz que se rige por la ley del mercado que lo mantiene. El capitalismo devora y excluye. Todo el que no encaja en la ley del mercado, ni consume ni produce, queda fuera del juego. Lo vemos en Thierry. El poder del capital, de los bancos, de la patronal, todo hace que Thierry quede resignado. Una frustración que le lleva a un terrible estado de soledad.

Thierry es contratado como guardia de seguridad en un supermercado. Absorbido por la ley del mercado Thierry logra un empleo, pero su vida no mejora, todo lo contrario. El hermetismo de Thierry no nos impide percibir el proceso en el que se sumerge.

Atrapado por un empleo que individualiza y deshumaniza, la cámara acompaña al personaje, lo enfatiza, nos muestra un Thierry solitario. Se esconde, le sigue y se acerca a él. Todo ello crea un clima muy real. Un ambiente casi a modo de falso documental que en principio nos resulta incómodo, pero rápidamente nos hace empatizar con el personaje. Thierry es uno de esos personajes a los que nos tiene acostumbrados Stéphane Brizè. Solitarios e introvertidos, pero en esta ocasión va más allá llegando a poner delante de nosotros una historia rotunda y tremendamente cercana. Una historia que habla de un dilema moral al que se enfrenta el protagonista que ha de pelear con lo que le ofrece el mercado laboral.

A ello también ayuda el resto de interpretaciones. Casi a excepción de Vincent Lindon, el resto de personajes no son interpretados por actores profesionales. ¿Quién mejor para interpretar a una cajera de supermercado que una cajera de supermercado? Al conocer este dato no nos sorprende. La cercanía y profundidad lejos de todo dramatismo de los personajes nos emociona y atrapa durante todo el filme.

Una severa pero profunda historia, que se hace imprescindible por la actuación de Vincent Lindon y por el modo en que se trata el tema. La ley del mercado laboral deshumaniza y arrastra a Thierry a una profunda tristeza. Una carrera de fondo que termina de manera brutal. Un cine sin dramatismo, pero rotundo y real.






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