Internacional

[ENTREVISTA] El Salvador

Marcela Trejo: las protestas contra Bukele, la lucha por los derechos de las mujeres y el movimiento LGBTIQ+

Como parte de los reportajes que realiza La Izquierda Diario, esta vez conversamos con Marcela Trejo sobre la situación en El Salvador. Ella es activista, feminista, artista y periodista del medio digital alharaca.sv, además es estudiante de economía de la Universidad Centroamericana (UCA).

Milton D'León

Caracas / @MiltonDLeon

Martes 5 de octubre | 22:51

Manifestación en San Salvador, 30 de septiembre. Fotografía EFE/Rodrigo Sura

El Salvador ha vuelto estar en el centro de los medios internacionales no solo por la deriva autoritaria del presidente Nayib Bukele sino también por las movilizaciones que se han desarrollado contra sus políticas antipopulares y de corte reaccionario. La más importante de las protestas se llevó a cabo el pasado 15 de septiembre, la que tuvo su continuidad con una nueva manifestación el 30 del mismo mes, y nada indica que éstas no se continúen desarrollando dado el malestar general que han causado las políticas del mandatario salvadoreño.

Pero también el país centroamericano ha estado en el foco internacional por tener una de las políticas más profundamente conversadoras en América Latina en lo que hace a los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTIQ+, situación que se ha agudizado con la llegada de Bukele al Gobierno. Para conocer con más detenimiento lo que pasa en el país conversamos con Marcela Trejo, quien es activista, feminista, artista y periodista del medio digital alharaca.sv, además es estudiante del último año de economía de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA).

El pueblo salvadoreño está en las calles. En la movilización del 15 de septiembre desde distintos puntos de la capital salvadoreña sindicatos, organizaciones sociales y movimientos populares, campesinos, movimientos feministas, médicos, profesionales y hasta jueces salieron a las calles así como un sinfín de manifestantes independientes que confluyeron en la central plaza Francisco Morazán, en el Centro Histórico de San Salvador, como lo reportamos desde La Izquierda Diario. Pero el 30 de septiembre volvieron a concentrarse en la emblemática Plaza el Salvador del Mundo, desde donde recorrieron varios kilómetros para intentar llegar a la sede de la Asamblea Legislativa en el Centro de Gobierno, en la capital del país.

  • Todo indica un despertar de las protestas que no se veían incluso en las etapas de gobiernos anteriores y constituyen la primera medición de fuerzas entre el Gobierno de Bukele y el movimiento de masas que decidió salir y hacerle frente. Las mismas claramente han expresado el repudio a las políticas centrales de Bukele, en el marco de su acentuado autoritarismo, concentración de poderes y un conjunto de medidas políticas antipopulares. Así nos lo relata Marcela Trejo con respecto a las manifestaciones del 15S.

"Para empezar, quisiera decir que es correcto lo que dices, fue de las marchas más importantes. Yo no viví el conflicto armado, yo pertenezco a una generación de posguerra, pero sí puedo decir que en la etapa ya de posguerra no había habido una concentración de personas tan numerosa. Antes, por ejemplo, las concentraciones que solían llenarse así eran de conmemoración de carácter de fechas históricas como la del asesinato del monseñor Oscar Arnulfo Romero, que suele ser una concentración que agrupa gran cantidad de personas de izquierda. Pero esta marcha, de acuerdo a cálculos realizados a través de aplicaciones, se calcula unas 8 mil personas en la Plaza Morazán y las calles adyacentes. Esta manifestación estuvo compuesta por una gran diversidad de causas, incluso algunas encontradas. Había personas pertenecientes a sindicatos, a colectivos feministas, asociaciones estudiantiles, del colegio médico, jueces, así como muchas personas que no pertenecían a ninguna organización, incluso hubo sectores de la derecha conservadora. Además de sindicatos, movimientos sociales, el sector campesino estuvo presente, vino gente en buses de otros departamentos, de las afueras de las ciudades, de zonas rurales. Y claro, las organizaciones sindicales y estudiantiles sobre todo de la Universidad de El Salvador fueron las primeras en estar presentes y formar sus bloques, marcando su presencia con sus consignas, pancartas. Pero todos expresaban el mismo motor, el mismo motivo: oponerse al gobierno en el poder y a las decisiones tomadas últimamente, sobre todo la implementación de la Ley Bitcoin. Esta Ley fue como la gota que derramó el vaso, por así decirlo."

Yo no viví el conflicto armado, yo pertenezco a una generación de posguerra, pero sí puedo decir que en la etapa ya de posguerra no había habido una concentración de personas tan numerosa

  • ¿Qué otras medidas que han causado malestar en la población ha aplicado o impulsa Bukele?

“Sí, entre las otras medidas está la del desmantelamiento del sistema judicial. Para empezar, el 1° de mayo, cuando se instala la nueva Asamblea Legislativa, lo primero que hace por petición de una de las diputadas con más poder dentro de la Asamblea, es destituir a los cinco magistrados de la Sala de lo Constitucional, que tiene mucha importancia porque tiene incidencia directa en la interpretación de los asuntos constitucionales del país, además destituye al Fiscal General de la República, nombra a los cinco magistrados afín a su política. Y hace poco Bukele promovió una reforma a la Ley de la carrera judicial en la que todos los jueces mayores de 60 años debían jubilarse, dentro de esos jueces está uno que por cinco años ha trabajado en la masacre de El Mozote, y bueno, lo van a destituir, es un juez que incluso ha recibido amenazas."

Todo esto permite al Presidente poner a jueces que sean afines a su poder, haciendo más hostil la situación, porque ya se tenía un sistema judicial deficiente, negligente, parcial, y ahora habrá muchísimo menos de contrapeso de poder.

"Otra de las políticas que se planea desde el Gobierno de Bukele es hacer una reforma a la Constitución donde hay muchas cosas que son alarmantes, que se buscan modificar. Una de ellas es el período de reelección, se procura que pueda ser reelegible un presidente por períodos consecutivos. Está también lo que se refiere a la declaración de Estado de emergencia, que quedará más a merced del Presidente poder restringir o limitar derechos constitucionales de la población, lo cual ya pasó durante la pandemia y fue lo que dio pie para que se atropellaran los derechos de muchas personas. También van a permitir o que queda completamente ambiguo la prohibición de sacar información para fines de inteligencia policial por medio de la tortura. O sea, realmente están como de terror varias de las reformas que quieren hacer.”

  • ¿Todo el repudio a estas políticas es lo que se ha expresado en las protestas?

"Sí, y además lo que se ha expresado en las protestas es un fuerte rechazo al tono del discurso del presidente, a sus políticas, que ha instaurado para decirlo como una dictadura, y pues ha utilizado mecanismos bastante violentos y represivos, de persecución política a través de las redes sociales a personas que se oponen. Muchas personas lo identifican con la figura de un dictador. Ahorita, en el imaginario colectivo de todas las personas que asistieron a la marcha del 15 de septiembre, está como bien presente que no quieren que en El Salvador haya un dictador. Hay un temor y hay un rechazo, las personas identifican a Bukele con otros líderes de la región como Jair Bolsonaro de Brasil, y algunas personas también hacían similitud con Nicolás Maduro de Venezuela. Es de resaltar también que el ánimo de la marcha, a parte de que estuvo lleno de enojo en la gran afluencia de personas, también se vivió como una fiesta, y uno cuando estaba allí podía sentirlo, la música, todo tipo de expresiones artísticas, de performance y otras expresiones culturales.”

  • El Salvador ha tenido una particularidad con respecto a otros países de América Latina, que se expresó en la década de los años ochenta y antes, como ha sido la participación preponderante de las mujeres en los grandes movimientos sociales que se generaron incluso dentro de los movimientos insurgentes, con una participación muy destacada, con figuras emblemáticas. En estos nuevos procesos de movilizaciones que se están desarrollando, ¿cómo es la participación de las mujeres?

"Pues a lo largo de los años el movimiento de la participación de mujeres, sobre todo del movimiento feminista, ha ido fortaleciéndose y ha ido evolucionando, me parece, de manera paralela a la participación de las organizaciones de izquierda que venían desde antes. Hay nuevos movimientos de mujeres feministas, un poco más jóvenes que no vienen de la tradición de mujeres que participaron en el conflicto armado, como las Dignas. Me parece que estas mujeres jóvenes tienen un espíritu un poco más diferente, por decirlo de alguna manera, y son las que tuvieron un rol bastante protagónico porque han sido precisamente ellas quienes han levantado la voz y se han levantado desde mucho antes de estas marchas. Han organizado concentraciones en plazas importantes, han realizado protestas donde detienen el tráfico para visibilizarse. Uno de los móviles digamos de las demandas de estos grupos feministas tienen que ver mucho con los femicidios, los transfemicidios, y sobre todo de la negligencia del gobierno y del Estado frente a toda esta situación y muy específicamente en caso del asesino serial de Chalchuapa."

Durante este gobierno de Nayib Bukele la tendencia de los femicidios se ha mantenido, de hecho durante la cuarentena estricta por la pandemia implementada por el gobierno, provocó que se perpetuaran una cantidad alarmante de femicidios.

  • Un ejemplo de estos nuevos movimientos de mujeres jóvenes que has señalado está la colectiva Amorales, ellas se definen como una organización de mujeres feministas, artistas y profesionales que luchan por la despenalización del aborto, el empoderamiento de derechos, incidencia política y toma de espacios públicos. Nos decías que por la negligencia del gobierno ante los femicidios, y específicamente el caso de Chalchuapa, ellas han sido bastante activas.

“En todo esto hubo una participación previa a esta marcha de la colectiva Amorales, que es una de esas colectivas de movimientos feministas jóvenes que te cuento, que realizaron un performance en el que le hicieron brujería al Presidente, ellas se vistieron de negro en una de las plazas más importantes de la ciudad y leyeron sus demandas, pero como en forma de hechizo, de una forma ritual presentaron esa performance para esas demandas sociales y políticas. Y eso hizo que Nayib Bukele en su Twitter publicara o tuviera una reacción apelando a la religiosidad en el país, incluso con versículos de la biblia, y las demarcó como sus enemigas”. Esta colectiva de mujeres está enfrentando un proceso de criminalización que se instaló en contra de dos de sus integrantes después de haber acompañado diversas acciones de denuncia. Por ello, enfatiza Marcela, “creo que Nayib Bukele desde un momento en específico ha hecho de las organizaciones de mujeres, de organizaciones feministas, un enemigo claro. Lo ha dicho en diferentes ocasiones, ha atacado, ha perseguido a feministas. Justo hace unos días la Corte Interamericana de Derechos Humanos le dio protección a Bertha María Deleón, quien es una abogada, activista y feminista muy crítica del gobierno, de sus políticas y su discurso misógino, pues ha sido perseguida.”

Nayib Bukele desde un momento en específico ha hecho de las organizaciones de mujeres, de organizaciones feministas, un enemigo claro

  • Sobre el nivel de organización y alcance que tienen ahora las mujeres al nivel de las distintas colectivas feministas en El Salvador y sus luchas, de la incorporación de mujeres trabajadoras, campesinas, además de estudiantes, profesionales, clases medias, ¿qué nos puedes comentar?

“Actualmente, me parece, el movimiento está bastante centralizado a la capital y tienen un alcance que todavía está como pequeño. En cuanto a la organización por los distintos grupos sociales, las que tienen mayor nivel de institucionalidad para llamarlo de alguna forma, mayor concreción, mayor apoyo también de la cooperación internacional son las organizaciones de tradición de izquierda, de los movimientos de izquierda, como Las Dignas o Las Musas Desconectadas, y que son feministas para decirlo de alguna forma de la vieja escuela. En el gremio artístico me parece que hay bastante activismo, esta colectiva Amorales ha sido una de las más pioneras en poner el ojo, el enfoque de la mirada feminista dentro del arte, sobre todo porque se han metido bastante en esos temas de las denuncias del acoso sexual que se dan en los espacios artísticos o también de identificar las agresiones, señalar y denunciar agresores. También a raíz de estas acciones que llevan a cabo estas feministas jóvenes, me parece que dentro de muchas organizaciones tradicionalmente de izquierda, como asociaciones estudiantiles y sindicatos, ha habido también cierto alcance de la perspectiva feminista porque también ha habido cuestionamientos internos dentro de estas organizaciones, incluso también dentro de las organizaciones de lisiados de guerra, hay mujeres organizadas llevando procesos feministas paralelos al de la organización general. Que los grupos que ya estaban organizados están viviendo ahora digamos procesos feministas, como formación con enfoque de género como se le llama. Creo que de alguna manera así está como la matriz de organización del feminismo en el país.

  • Entrando en tema sobre el derecho al aborto. En la actualidad, El Salvador es uno de los siete países de América Latina y el Caribe en los que el aborto está absolutamente prohibido por ley. Esto significa que no existen excepciones a esta prohibición, ni siquiera en casos que peligre la vida de la mujer o que haya un embarazo producto de una violación. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

“En El Salvador ha habido un retroceso, con este gobierno de Bukele ha habido un retroceso en el debate del aborto. En las elecciones para la constitución de la Asamblea Legislativa que se realizaron este año, esta abogada, activista y defensora de los derechos de las mujeres que te mencionaba, Bertha María Deleón, era la única candidata, junto a su suplente Hilda Cáceres, por el partido Nuestro Tiempo, que llamaban abiertamente a una agenda para legalizar el aborto en todas sus causales, o al menos para abrir la discusión o el diálogo dentro de la Asamblea Legislativa. No llegaron a tener un curul, y a partir de eso el discurso de Bukele se ha tornado muchísimo más hostil y también la de todos sus diputados en la Asamblea Legislativa. Han tenido un discurso hostil frente al tema del aborto y han reproducido el mismo discurso incrementando la intensidad del llevado a cabo por la derecha conservadora. Rechazar el aborto en todas sus formas con argumentos religiosos.”

Fotografía EFE/Rodrigo Sura
Fotografía EFE/Rodrigo Sura
  • ¿Cuáles han sido las consecuencias de estas leyes reaccionarias en el país?

“Aquí en El Salvador hay mujeres que están presas con penas de hasta cuarenta años porque el aborto está tipificado como homicidio agravado y muchas de estas mujeres, bueno todas, son pobres. Está el caso emblemático de las 17 mujeres arrestadas por abortos que han sido involuntarios que cumplen condenas penales. Aquí se revictimiza una y otra vez a las mujeres pobres que abortan, sean de manera voluntaria o involuntaria. Y cuando es de manera involuntaria es peor porque se hace presente este patrón misógino de creer antes al agresor o poner en duda al testimonio de las mujeres, por ser pobres, por ser mujeres. Por meterse con este valor tan arraigado que se le da al rol de la maternidad en la mujer. Entonces ha habido un gran retroceso con Bukele como te comenté. Así es como han hecho las cosas esta gente de Nuevas Ideas; yo no veo en verdad la posibilidad de que el aborto en sus cuatro causales que se pide vaya a ser aprobado en este período presidencial.

En El Salvador hay mujeres que están presas con penas de hasta cuarenta años porque el aborto está tipificado como homicidio agravado y muchas de estas mujeres, bueno todas, son pobres

Fotografía EFE/Rodrigo Sura
Fotografía EFE/Rodrigo Sura
  • Con respecto al matrimonio igualitario sobre lo que ya es hecho mención, a mediados de junio se realizó una marcha grande por conquistar este derecho y contra los transfemicidios. “Estamos aquí por las que ya no están” y “Mis derechos no se archivan” se visualizaban en las pancartas en la plaza el Salvador del Mundo”. ¿En cuanto a los movimientos LGBTIQ+ cómo están sus niveles de organización en El Salvador?

“Esa marcha a la que te refieres hubo bastante concurrencia porque unas semanas antes la comisión encargada de estas temáticas en la Asamblea Legislativa en manos de Bukele envió a que se archivara la Ley de identidad de género, un documento que había sido trabajado por más de 10 años, porque ya se había consultado a muchos grupos de la población, se había trabajado con instituciones, con consultores internacionales, etc. Entonces había sido como uno de los grandes logros para que este documento entrara en el Congreso para ser aprobado y bueno esta Asamblea de mayoría oficialista lo envió al archivo. Aquí los colectivos LGTBIQ+ están bastante organizados y con mucha presencia, realizan talleres, campañas de concientización, campañas de salud sexual y reproductiva. Las organizaciones de las mujeres trans por ejemplo, son una de las que están más organizadas, tienen redes de cuido, centros de información, son bastante accesibles. También las colectivas de mujeres lesbianas tienen bastante fuerza y formación, tienen apoyo, realizan campañas para concientizar a la población respecto a los derechos de esta población, también porque están expuestas a un montón de violencia, porque la población de El Salvador es bastante homofóbica, misógina, transfóbica. También otra de las amenazas que se enfrentan esos colectivos, sobre todo de las mujeres trans es el de los transfemicidios. Además, están expuestas a las amenazas, las extorsiones por parte de la policía, de las pandillas o de otros grupos. Pero todos estos movimientos continúan en las calles, peleando por sus demandas”.

La Asamblea Legislativa en manos de Bukele envió a que se archivara la Ley de identidad de género, un documento que había sido trabajado por más de 10 años

Fotografía EDH / Archivo
Fotografía EDH / Archivo

Bueno Marcela, nos has dado un panorama bastante completo de la situación en el país, las actuales protestas y sobre todo la situación de las mujeres y sus luchas en el país así como de todos los movimientos LGTBIQ+. Seguramente estaremos nuevamente en contacto pues en El Salvador así como en los otros países de Centroamérica continúan desarrollándose procesos de lucha en todos los niveles. Gracias por este reportaje.

No, gracias a ustedes.






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