Economía

SOBRE LAS PROPUESTAS DEL PSOE Y PODEMOS

¿Nuevos impuestos o nacionalizar los bancos bajo gestión obrera?

Podemos y el PSOE han presentado sus propuestas para recuperar algo de la millonada que costó el rescate de la banca española. Una medida limitada que no resuelve la situación de millones que sufren el paro y la falta de vivienda.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Viernes 19 de enero de 2018 | 17:54

Foto: directivos del Banco Santander

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, presentó una proposición de ley al Congreso para subir los impuestos a la banca. La idea consiste en subir 10 puntos el impuesto de sociedades que paga la banca. Ésta subida sería extraordinaria y se aplicaría durante unos cinco años, aunque podría prorrogarse. Con ella, la formación morada, propone recaudar unos 1.000 millones de euros anuales.

En la rueda de prensa para anunciar dicha iniciativa, Iglesias planteó que era necesario aumentar la contribución bancaria para "recobrar parte de las enormes pérdidas en las que se ha incurrido por el rescate bancario, una vez que el sector vuelve a tener notables beneficios". De hecho, éste rescate es el que permite que la banca vuelva a tener ganancias mil millonarias, mientras muchas familias son desahuciadas.

Días atrás, el secretario general del PSOE había realizado una propuesta harto parecida. Pedro Sánchez también se proponía recaudar 1.000 millones anuales a través de un impuesto a los beneficios bancarios. Y, mediante otro impuesto, centrado en las transacciones financieras, se recaudarían unos 2000 millones. Todo ello para reducir el coste del rescate bancario y el agujero de la seguridad social (aunque tales impuestos sólo lograrían cubrir poco más del 10% del déficit de las pensiones).

Desde Podemos dicen que les copiaron la iniciativa. Aunque el planteo de Sánchez se diferencia en dar un fin determinado a la recaudación (sufragar el agujero de las pensiones), mientras que en el caso de Podemos no queda claro a qué debería destinarse la hipotética recaudación que se lograría mediante un nuevo impuesto.

El agujero negro bancario

El rescate bancario costó, según los cálculos del Banco de España, algo más de 60.000 millones de euros. Estos mismos cálculos indican que la administración podrá recuperar alrededor de 15.000 millones. Es decir, que por lo menos habrá unas pérdidas de 45.000 millones de euros. Todo esto está absorbido como un enorme endeudamiento del Estado que viene pagando la ciudadanía vía recortes sociales.

Todo esto se financió mediante un aumento meteórico de la deuda, una enormidad de recortes en los presupuestos de educación y sanidad, y una fuerte de reducción de personal en las administraciones públicas y en las empresas privadas (desde que empezó la crisis, 1 de cada tres trabajadores bancarios ha sido despedido). Y, ahora que la banca y las empresas del Ibex 35 ganan lo mismo (o en algunos casos más) que antes de la crisis, la reducción del paro va en cuentagotas y los salarios se han desplomado, por no hablar de la precariedad laboral.

En pocas palabras, la banca ha vuelto a ganar. Se llevó millonada durante las “vacas gordas” y continúa haciéndolo durante “las vacas flacas”. Todo gracias a que sus pérdidas de ellos las asumimos los trabajadores y el pueblo empobrecido durante estos años de crisis. Por ello, de lo que se trata es de volver la tortilla y cambiar completamente las “reglas de juego” que sólo benefician a los bancos y los capitalistas.

No queremos las migas

Según la propuesta de Podemos, se tardarían algo más de 45 años en recuperar mediante impuestos el monto del rescate bancario. Por supuesto que no está calculada la inflación, ni los intereses que se debería cobrar a estos banqueros piratas. Esto sería si se llega al objetivo de cobrar 5.800 millones cada lustro y si ése impuesto extraordinario se fuese prorrogando hasta cobrar íntegramente el monto cedido.

La propuesta de Sánchez también nos aboca a varias décadas. Si bien el líder de Ferraz plantea recaudar alrededor de 3000 millones anuales, esta cantidad sería repartida entre las necesidades de la seguridad social y recuperar parte de lo perdido en el rescate bancario.

Pero estas son sólo especulaciones. En primer lugar, tales impuestos deberían ser aprobados en el Congreso de los Diputados. No olvidemos que el PP, Ciudadanos, el PNV, Esquerra Republicana, el PdeCAT y el propio PSOE, son partidos que defienden a los empresarios. La financiación de estos partidos también procede de las grandes empresas que ganan a su vez jugosos contratos públicos. Lo normal es que estos “escuderos” del Ibex 35 hagan lo imposible para frenarlos. Incluso en el caso del PSOE, cuya propuesta suena bien como discurso electoral precoz, pero otra cosa es su aprobación concreta con los poderes fácticos que se verían perjudicados por estos impuestos.

Pero para la clase trabajadora, incluidos los millones de pensionistas, no se trata de juntar las migas: queremos el pan entero. Tampoco podemos esperar décadas a recuperar lo que es nuestro. En los 10 años que lleva el período de crisis capitalista, la banca ha desalojado decenas de miles de personas. Y, continúan haciéndolo. ¿Qué les decimos a las familias que van a la calle o viven hacinadas? “Esperad unos cinco años o diez que ya juntamos todo”. Eso es imposible. Queremos el pan entero y lo queremos ahora, porque es nuestro derecho.

Nacionalización de la banca bajo gestión obrera

Las grandes entidades españolas tienen propiedades por el valor de 63.000 millones de euros (pisos y suelo). Estos inmuebles proceden casi en su totalidad de embargos por impagos en los años que llevamos de crisis. Desde el comienzo de la crisis capitalista se han desahuciado a más de 500.000 personas. Sólo durante el segundo trimestre de 2017, el ritmo ha sido de 187 desahucios diarios.

Frente a esta realidad dramática, no se trata de cobrar unas moneditas a la banca. Se trata de devolver a cada familia al hogar del que fue arrancado; se trata de anular esas deudas astronómicas y con unas condiciones leoninas; se trata de que no se rescate a los banqueros, sino de que resuelvan los graves problemas sociales generados por el capitalismo. Se trata de acabar con el paro, con la precariedad, con la pobreza, con los desahucios, etc.

Para ello no sirven tibias medidas como las planteadas por Podemos y el PSOE. Lo que hay que hacer es nacionalizar la banca inmediatamente y ponerla bajo gestión de los trabajadores bancarios y comités de pequeños ahorristas. Solo así se podrá lograr que los servicios bancarios estén al servicio de la mayoría de la sociedad. Puesto que los trabajadores y quien ahorró algo durante su vida son quienes defenderán al pueblo. Los empresarios solo se defienden a ellos mismos.

La nacionalización permitirá la expropiación de las viviendas que fueron desahuciadas y la devolución a las familias que las ocupaban. Todo esto se puede hacer mediante el cobro de un alquiler a precios de coste, de acuerdo a los ingresos familiares. Al disponer de todo el capital bancario, la administración pública puede diseñar un plan de obras públicas que permita terminar con el paro y al mismo tiempo ayudar a resolver las graves deficiencias que hay en los barrios populares y reducir el desempleo. Del mismo modo, una banca bajo gestión obrera podría brindar créditos baratos para las familias trabajadoras y los pequeños propietarios asfixiados por la crisis.

Pero junto con esto, la otra parte de la estafa de la banca ha sido y sigue siendo la deuda pública. El pago de la deuda ha sido uno de los principales mecanismos de chantaje de las instituciones imperialistas y los respectivos gobiernos en el Estado para imponer brutales medidas de ajuste contra los trabajadores y el pueblo. Tanto el PSOE como el PP han sido verdaderos pagadores en serie de una deuda contraída en forma ilícita y fraudulenta.

En algún momento Podemos e IU plantearon la tibia medida de impulsar “auditorías ciudadanas” para determinar que parte ilegítima de la deuda no debería pagarse. Pero ni siquiera eso se ha llevado a cabo. Al contrario, los llamados “Ayuntamientos del cambio” de los que forman parte han sido los campeones del pago de la deuda en las principales ciudades del Estado.

Pagar la deuda implica asumir una deuda pública que representa más del 100% del PIB y que ha sido engordada por el trasvase de deuda privada –sobretodo procedente del rescate a la banca y otras grandes empresas- a la deuda pública. Por ello la única consigna realista y aceptable en defensa de los intereses de las mayorías populares es decretar el no pago unilateral de la deuda.

Para luchar por este programa es necesario construir una izquierda anticapitalista de los trabajadores y el pueblo, que ponga el eje en desarrollar la movilización social para imponer una agenda que resuelva el paro, la precariedad, los desahucios, etc.






Temas relacionados

Endeudamiento   /   Impuestos   /   Podemos   /   Bancos   /   PSOE   /   Deuda pública   /   Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO