Juventud

TRIBUNA ABIERTA-TESTIMONIO

Querido futuro yo

Querido futuro yo, espero que algo haya cambiado en estos años. ¿Has conseguido tus metas? ¿La sociedad ha cambiado sus malos hábitos, prejuicios y etiquetas? ¿El mundo está llegando a su fin, o el calentamiento global es cosa del pasado?

Lunes 24 de octubre de 2016 | 15:18

Son las once de la noche, 24 de marzo del 2016. No puedo dormir ya que la actualidad en la que vivo me atormenta. Miro hacia atrás en la historia y esta solamente se repite una y otra vez.

Desde 2015, zonas similares a los campos de concentración albergan miles de refugiados que luchan por huir de la guerra. Este problema sale en el telediario cada día, y el número de refugiados va en aumento. La sociedad capitalista defiende que necesiten un nuevo hogar y que los acojamos con los brazos abiertos, pero la realidad es otra. Igual que en el terrorismo, masacres en discotecas, aeropuertos, paradas de metro, incluso en maratones, las guerras aún más, acaban con todo. Esto pasa en nuestro mundo, la sociedad capitalista es la misma que vende armamento a los terroristas y al ejército de Bashar al-Ásad. Dime, ¿El problema sigue o la sociedad ha abierto los ojos? Dime, ¿Aún hay refugiados abandonados en la frontera o por fin tiene una vida digna? Dime, ¿Ha finalizado la guerra?

Este no es el único problema que hay en el 2016. Desde hace años hay un problema que se tiene olvidado: nuestra madre está muriéndose, mejor dicho, la estamos matando. La madre de la vida, la Tierra, conocida como planeta azul por la belleza que desprende cuando es vista desde el espacio. Otro problema, la misma causa: capitalismo, el hombre rico exprime el planeta, sin importarle las futuras generaciones, tan solo el beneficio, la fama.

Este interés queda reflejado en actos como: la tala de árboles, ¿que se creen que el oxígeno aparece por arte de magia? El calentamiento global, el mayor problema de la humanidad, creer que es normal estar a 25 grados en invierno y promocionar las playas en lugar de concienciar a la sociedad. En este momento aplaudo, aplaudo la inteligencia humana. Sobretodo aplaudo a la madre Tierra por estar aguantando tanto, aguantar a los imbéciles que defienden la explotación de esta. Pero la naturaleza es sabia, más de lo que crees amigo. Dime, ¿Han previsto el fin de la Tierra o la situación descrita no existe en tu presente? Dime, ¿Las temperaturas han bajado hasta una glaciación o están aumentando quemando todo? Dime, ¿La naturaleza se ha autorregulado y cubre ya la mitad del planeta?

Querido futuro yo, aún no he acabado pero puedes tomarte un descanso. Sé que tu pasado ahora te está atormentando de nuevo. Siempre has sido distinto a la mayoría, defendiendo la naturaleza, los derechos humanos sin importar el color, los derechos de los animales. Si en este momento estas soltando alguna lágrima es porque la situación pasada sigue igual, o te has dado cuenta de lo malvados que podemos ser. Es una pena que el pasado sea así y que tú presente siga igual, ya que llevas tiempo luchando por todo, pero no te rindas. Ahora vamos a seguir, voy a seguir mostrándote tu pasado.

Sí de verdad has luchado por algo en tu pasado es por los derechos de los animales. Siempre has sido una persona antitaurina, en contra de la tauromaquia; siempre has ido en contra la caza furtiva de animales, o simplemente la caza por diversión, aunque entendías que es necesario comer carne. En tu pasado acudiste a alguna que otra manifestación para que las corridas de toros se ilegalizaran, tu mejor frase: “No más corridas en la plaza, si en la cama”. Has visto como los taurinos agredían a gente como tú por defender a los animales. Ahora estarás recordando ese día que te agarraron de la camiseta y te empujaron, cayendo al suelo, pero dime, ¿Valió la pena sufrir para liberar a los toros de su tortura? Dime, ¿Se sigue financiando tal atrocidad o esa tradición es cosa de tu pasado? Dime, ¿Por fin se encuentra la cultura en las bibliotecas, museos y teatros?

En tu pasado las modas condicionaban la sociedad, sobre todo las modas absurdas que promueven la delgadez extrema. En el pasado donde viviste la enfermedad más abundante entre las chicas de tu edad, la anorexia. Si querido yo, la anorexia era la mejor amiga de muchas adolescentes que por culpa de una sociedad temían ser rechazadas por su físico, sin saber que lo realmente importante es el interior, o eso es lo que tu más valoras. Como siempre has dicho amigo mío, la belleza exterior es solo una carcasa, una máscara que con el tiempo se desgasta, pero la personalidad, honestidad y bondad de los individuos es lo que nos hace humanos. No solo esto, también has estado en contra de las etiquetas, incluso las que te ponían a ti te daba igual lo que pensaban los otros de ti, ya que tú te encontraste y sabes perfectamente quien eres. Dime, ¿Siguen existiendo modas absurdas promoviendo la delgadez? Dime, ¿Sigue importando la talla que se use? Dime, ¿Las etiquetas siguen controlando la sociedad dónde vives?

Finalmente quiero decirte que tú, querido yo, has aprovechado todo lo que ha pasado para mostrar tus valores, compartir tus ideas. Aunque has tenido críticas las has aprovechado para mejorar, incluso tú has criticado las ideas que compartías para llegar a la mejor solución aunque nadie estaba de acuerdo. Esta es mi última pregunta por hoy: ¿Sigues luchando como lo hacías hace unos años, mejorando día a día, levantándote cada vez que has caído, o tengo que sentirme decepcionada por haber cambiado y aceptado la cruda realidad?

Espero que hayas recordado por qué siempre en casa te dicen que eres una revolucionaria, no solo por lo que te he recordado antes, también has luchado por los derechos de las mujeres, la igualdad de género, la aceptación de la comunidad LGTB, has luchado para que la justicia sea equitativa sin importar el dinero, has luchado para que todos acepten la realidad y no miren hacia otro lado. Pero sobretodo quiero recordarte que no lo has hecho por ti, ni por tus futuras generaciones, sino que lo has hecho por la sociedad, por el mundo y por la Tierra, ya que todo ser vivo tiene derecho a disfrutar de esta. Al menos eso es lo que pensaste un 24 de marzo de 2016 antes de irte a dormir.

Cuídate,

YO






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