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Secretos de Estado: algunos de los casos destapados más escandalosos

Este jueves se reunió la Comisión de Secretos Oficiales en el Congreso de los Diputados. De esta pantomima nada se sacará en claro, la Comisión y la directora del CNI, están cubiertas por la Ley de Secretos Oficiales. De lo que se cocina en el CNI y las cloacas del Estado poco conocemos. El secretismo que envuelve todas estas cuestiones hace posible que conozcamos solo algunos de los casos y siempre a posteriori. Repasamos algunos de los más escandalosos.

Clara Mallo

Viernes 6 de mayo
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Este jueves se reunió la Comisión de Secretos Oficiales en el Congreso de los Diputados ante la cual compareció la directora del CNI, Paz Esteban, para dar explicaciones no públicas respecto a las escuchas a los líderes independentistas. De esta pantomima nada se sacará en claro, la Comisión y la directora del CNI, están cubiertas por la Ley de Secretos Oficiales. En ello también se amparó esta semana la propia Margarita Robles para no dar explicaciones.

El secretismo que envuelve todas estas cuestiones hace posible que conozcamos puntualmente solo algunos de los casos que se cocinan en las cloacas del Estado, probablemente los más novelescos que permiten a la prensa y al Estado tildarlos de “excepciones” cubriéndolos de un aura rocambolesca. Así conocimos a personajes como Villarejo o el pequeño Nicolás. Sin embargo, más allá de ser “accidentes del régimen” forman parte de su ADN. Entre los casos destapados “accidentalmente” también se han descubierto algunos de los más espinosos como la creación de los GAL o el amparo de torturados.

Repasamos algunos de los mayores escándalos (conocidos) de las cloacas.

El hilo negro entre el franquismo y el Régimen del 78: los torturadores

Desde el franquismo hay un hilo negro de colaboraciones entre las distintas instituciones del Estado como el CNI, las fuerzas de seguridad oficiales (policía y ejército) y fuerzas parapoliciales (no oficiales, pero contratadas por el Gobierno). Las cloacas fueron la vía para la integración en el nuevo régimen de algunos de los personajes más oscuros que integraban los cuerpos represivos franquistas.

Las cloacas fueron destino para franquistas como el torturador Antonio González Pacheco, conocido como Billy el niño. Pacheco fue uno de los miembros más activos de la Brigada Político Social de la Policía franquista, encargada de perseguir y aplastar a la disidencia antifranquista hasta su disolución en 1976, momento a partir del cual este personaje continuó siendo miembro de distintas unidades policiales. En 1982 abandonó sus cargos para trabajar como jefe de seguridad para varias empresas privadas pero siempre manteniendo relaciones y vínculo con el Estado.

El historial de este torturador es largo igual que las recompensas que el Estado le otorgó en agradecimiento por sus servicios. En toda su vida, González Pacheco obtuvo en total cinco medallas concedidas en los años 1972, 1977, 1980, 1982, las cuales nunca fueron retiradas a pesar de la denuncia de sus víctimas. Billy el niño siempre estuvo protegido por el Estado. Las cloacas no pueden separarse de las estructuras oficiales y visibles del Régimen ni de los partidos que las integran, incluso de aquellos con rostro progresista. En 2020 cuando existía la posibilidad de hacer pública la “hoja de servicios” de Billy el niño, PP, Vox, C’S y PSOE vetaron esta posibilidad, a lo que también se sumó Unidas Podemos, según argumentaron a causa de "dudas jurídicas

Te puede interesar: Cuando ‘Billy el niño’ fue una estrella del cine (de terror).

Los GAL armados por el Estado

Las cloacas han servido y sirven a los Gobiernos para hacer aquello que se conoce como la “guerra sucia” y los momentos en los que el Estado burgués se ve más amenazado es cuando los métodos de esta guerra sucia se radicalizan. Ejemplo de ello fueron los años de lucha en la Transición y la década de los 80 en los que el movimiento obrero, los estudiantes y otros movimientos ponían en jaque al Gobierno. Billy el niño no era el único personaje terrorífico que campaba impunemente en aquello años y recibía medallas. Los 80 también fueron los años de los GAL, un grupo parapolicial que fue organizado directamente por el Estado.

En 2020 la desclasificación de informes de la CIA confirmaba lo que ya se sabía desde hace años: que Felipe González y el PSOE armaron los GAL según demuestran los papales de la CIA. En este informe aparece explícitamente cómo “el gobierno ha adoptado una estrategia poco ortodoxa”, y que “González ha aprobado la formación de un grupo de mercenarios, controlado por el Ejército, para combatir por fuera de la ley”.

Tres meses antes de escribirse este informe de 1984, el GAL comenzaba a actuar. Su primer acto fue el secuestro y ejecución de Lasa y Zabala. Respecto al caso de los GAL, las conexiones entre el terrorismo de Estado y el gobierno quedaron más que demostradas con la condena al exministro de Interior José Barrionuevo y el secretario de Estado para la Seguridad Rafael Vera. Ambos serían indultados por el gobierno de José María Aznar. También queda patente con la desclasificación de los informes de la CIA que señalan a González directamente.

El espionaje partidista

Los distintos gobiernos hacen uso de las cloacas también para sus intereses partidarios. El caso más evidente de uso de las cloacas para estos intereses quizá esté representado por el PP. El PP usó las cloacas para protegerse del escándalo de financiación ilegal con el caso Kitchen, una supuesta operación orquestada desde el Ministerio del Interior para sustraer información sensible al ex tesorero del PP, Luis Bárcena, que pudiera perjudicar a altos cargos de este partido político. El propio Villarejo destapó esta operación.

El PP además fue el encargado de iniciar la “Operación Catalunya” pero el espionaje no fue solo usado contra los líderes de partidos independentistas. Bajo el Gobierno de Rajoy el Estado también espió a nuevas formaciones políticas que podían verse a ojos de la derecha como una amenaza para la estabilidad política del Régimen y para la continuidad de los partidos más tradicionales. Así se investigó a Podemos y a su dirigente Pablo Iglesias con ocultas intenciones. Pero de este plan contra Podemos no solamente fue partícipe el PP, Alberto Pozas, quién fue director de Información Nacional de Moncloa con Pedro Sánchez terminó dimitiendo de este cargo tras ser imputado por el espionaje a Iglesias.

EL CNI al servicio de la Corona

También es sabido desde hace años que los servicios secretos de inteligencia, el CESID primero y el CNI desde el año 2002, dedican parte de su actividad a encubrir y sofocar escándalos de la Corona en general y del Emérito en particular. En 2021 en medio de las investigaciones al rededor del caso Kitchen antes mencionado, el propio Villarejo destapaba que Corinna Larsen había sido investigada por el CNI para proteger a la Corona. Además aseguraba que la propia Corinna le confesó que el CNI suministraba “inhibidores de testosterona y hormonas femeninas" al rey emérito Juan Carlos I para controlar sus acciones. Más allá de la primera carcajada que pudo generar esta noticia en su momento, lo que queda claro son los esfuerzos del CNI por proteger a la Corona.

Volviendo a lo más actual, y haciendo referencia al Catalan Gate, Margarita Robles justificaba así el espionaje a los políticos catalanes: "¿Qué tiene que hacer un Estado cuando alguien vulnera la Constitución?”. De estas palabras se desprende la manera en que el Estado justifica sus operaciones encubiertas, las del CNI y las cloacas.

Las cloacas, el espionaje y los métodos "poco ortodoxos" -más o menos radicalizados-con los que actúa el estado no son algo anecdótico o accidental que ocurra en momentos excepcionales sino que operan permanentemente bajo todos los gobiernos.

Para destapar realmente la podedumbre que hay en las cloacas del Estado y terminar con el espionaje ilegal hay que empezar por tomar medidas que rompan esos "secretos de estado" que quieren ocultar. Es necesaria la formación de una Comisión de investigación independiente de las instituciones del Estado que investigue los hechos y clarifique quies son los responsables. También es necesaria la disolución del CNI y la derogación de la Ley de Secretos Oficiales franquista así como la desclasificación de todos los archivos secretos en manos del Estado y sus servicios de inteligencia. Además de el cese de toda persecución política y la libertad de los presos políticos condenados a consecuencia del procés u otras las luchas.

Te puede interesar: La CRT exige la dimisión de Margarita Robles y la disolución del CNI.


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Clara Mallo

Nació en Zaragoza en 1989. Historiadora del Arte y Máster en Cultura Contemporánea: Literatura, Instituciones Artísticas y Comunicación Cultural por la Universidad Complutense de Madrid. Escribe sobre cultura y sociedad en Izquierda Diario.

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