Sociedad

LUCHA VECINAL

Transporte público en Villalbilla: el resultado de las políticas neoliberales en la Comunidad de Madrid

Villalbilla es un municipio de la Comunidad de Madrid limítrofe con Alcalá de Henares. En los últimos años ha sufrido un incremento demográfico bastante elevado; mientras la inversión en servicios públicos, para satisfacer las demandas de las familias del municipio, es bastante precaria. No obstante gracias a la movilización vecinal se ha conseguido algún avance.

Jueves 23 de septiembre | 07:23

La situación de los servicios públicos en Villalbilla siempre ha sido desastrosa. La gestión por parte de la Comunidad y del Ayuntamiento no ha ayudado en nada. El ejemplo más caótico lo pudimos ver hace unos días incluso en Telemadrid, televisión pública que en la actualidad es controlada completamente por la presidenta trumpista de la Comunidad de Madrid. Lo podéis ver aquí

La situación relatada desde TeleMadrid, como si fuese algo nuevo y desconocido por parte del gobierno de la Comunidad, es algo que lleva ocurriendo toda la vida. La ubicación del instituto público no ha cambiado, y el trazado y frecuencia de las líneas de autobuses tampoco. La gestión de los servicios públicos por parte de la Comunidad de Madrid es desastrosa; lo cual demuestra que su modelo neoliberal de privatizaciones no beneficia en nada a la clase trabajadora. Los servicios públicos han de ofrecer una rentabilidad social, no económica; no sólo a las personas usuarias de estos, sino también a las personas que trabajan allí. Es de sobra conocido que al introducir una empresa privada en la gestión de dichos servicios va a primar el interés económico, las condiciones laborales de las personas trabajadoras van a ser peores y el servicio que van recibir las personas usuarias también.

En este caso concreto se trata del transporte del alumnado residente en el pueblo hasta el instituto del pueblo, donde se imparte ESO y Bachillerato. En la ESO, la Comunidad de Madrid contrata una empresa privada para realizar dicho transporte a quienes residen a más de 8 km del instituto. En el video de Telemadrid se puede ver claramente que los últimos metros para llegar al instituto son los peores del recorrido. Por lo tanto, quienes residen a menos de 8 km -por ejemplo quienes residen en la urbanización de Los Gigantes- no tienen derecho a realizar dicho transporte en la ruta escolar; hay que tener en cuenta que estamos hablando de alumnos y alumnas de 11 a 16 años.

Mientras, en el bachillerato la Comunidad de Madrid no ofrece ningún tipo de ruta escolar, alegando que no es una educación obligatoria. Para tratar de solventar, de manera parcial, este problema, el AMPA del centro ha contratado un servicio de autocares sufragado por las familias. Uno de los problemas que presenta es que, aun tratándose de educación pública, las familias trabajadoras han de realizar un gasto para que sus hijas e hijos puedan acudir al centro escolar, lo cual acrecienta las desigualdades sociales e incluso puede llegar a privar de la educación pública a las familias más desfavorecidas. Otro de los problemas que presenta es que, hasta ahora, se contrataba un solo autocar; pero el crecimiento demográfico del pueblo, ha hecho que un solo autocar se quede pequeño y, por lo tanto, se queden alumnos y alumnas fuera de la ruta. Gracias a la movilización de las familias se ha conseguido que el Ayuntamiento de Villalbilla sufrague parte del gasto del transporte y el AMPA pueda contratar otro autocar adicional para dar cabida a todo el alumnado del centro que requiera dicho servicio; además de otras medias que se están estudiando para mejorar la situación. Es un pequeño paso para la clase trabajadora y nos demuestra que, con movilización y con organizaciones políticas comprometidas participando de manera crítica en las instituciones, se pueden conseguir cosas.

El Ayuntamiento de Villalbilla ahora mismo está gobernado por la Plataforma Independiente Municipal; una agrupación política que dice no ser ni de derechas ni de izquierdas pero reproduce las mismas políticas neoliberales que otros grupos claramente de derechas. Con una actitud soberbia absoluta ante cualquier crítica esta Plataforma lo único que ha conseguido, a través de presiones desde las instituciones al Consorcio de Transportes de la Comunidad de Madrid, han sido mejoras ridículas en la situación de los transportes del municipio. Desde luego queda fuera de todos los planes de la Plataforma Independiente Municipal promover la movilización y confluir con el incipiente movimiento vecinal de Villalbilla, y así les has ido: no han conseguido nada. La situación actual, en la que ha habido movilización, puede servir para seguir mejorando estas situaciones; pero si estas mejoras llegan, los voceros del Ayuntamiento se apresuraran en apropiárselas como debidas únicamente a su acción institucional. Es imprescindible que la clase trabajadora tratemos de buscar la confluencia en la lucha, y construir organizaciones políticas y sociales que trasladen esas reivindicaciones a las instituciones, pero no para promover la confianza en estas sino para promover a su vez la autoorganización y la movilización por abajo. En ese sentido hay que ir reflexionando sobre que el transporte público es algo que nos concierte a todas y todos; no solo a al alumnado sino también a residentes y a quienes han de acudir al municipio por motivos laborales.

Terminaremos tratando, de manera somera, la evolución demográfica y de los servicios públicos en el municipio. En el año 2000 la población de Villalbilla apenas superaba los 4.000 habitantes, en el 2018 estaba sobre los 13.500 habitantes y la previsión para 2023-2024 es que llegue a los 20.000 habitantes. Este dato demuestra que es necesario realizar una gran inversión en servicios públicos. Es incompresible que se haya realizado una inversión para un juzgado de paz, un cuartel de la Guardia Civil y una ampliación del puesto de Protección Civil mientras no se ha realizado la más mínima inversión en los colegios e institutos públicos ni en residencias públicas para ancianxs, por poner unos simples ejemplos. En el Instituto Don Pelayo, el que aparece en la información de Telemadrid, son ya muchas las aulas que se encuentran en barracones, los colegios públicos están al máximo de su capacidad y no existe una sola residencia pública para ancianos en todo el municipio; mientras existe un flamante cuartel de la guardia civil y un colegio concertado en el que el alumnado cada vez es menor.

Y por si esto fuera poco, no hemos acabado de redactar esta nota y hemos recibido otra nueva noticia: el consultorio médico del pueblo, un consultorio bastante precario donde ni siquiera hay pediatra todos los días, a partir de ahora únicamente atiende urgencias hasta las 18 horas. A partir de esa hora, quien necesite atención médica, se ha de desplazar más de 10 kilómetros. Esta situación se vuelve aún más insostenible con la situación relatada sobre el transporte público; lo cual nos lleva a plantearnos, con mayor motivo, una importante movilización






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