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ESTADOS UNIDOS - BRUTALIDAD POLICIAL

Trump alienta las manifestaciones de los supremacistas blancos en Oregon

Este fin de semana, los supremacistas blancos realizaron otra concentración en apoyo a Trump en Oregon. Golpearon a manifestantes de Black Lives Matter e hicieron declaraciones en alusión a disparar contra políticos del Partido Demócrata. Con Trump envalentonando a la extrema derecha, ¿cómo podemos detenerlos?

Miércoles 9 de septiembre

Noah Berge, AP

Trump Emboldens White Supremacists in Oregon

El Día del Trabajo en Estados Unidos, los supremacistas blancos armados se reunieron en otro acto al que llamaron "Oregon For Trump 2020 Labor Day Cruise Rally". Más de 1.000 simpatizantes que enarbolaban banderas de Trump, incluidos grupos como Patriot Prayery Proud Boys, organizaron una caravana de automóviles por los suburbios de Portland. Muchos de ellos luego descendieron a Salem, Oregon, donde se reunieron para una manifestación frente al capitolio estatal.

Muchos de estos supremacistas blancos que apoyan a Trump salieron vestidos con chalecos antibalas y uniformes y levantando sus rifles, bates de béisbol, pistolas de pintura y banderas de Trump. Cubrieron con cinta adhesiva sus placas de matrícula para que no pudieran ser identificados cuando participaban en actos violentos. Uno de los oradores dijo descaradamente: "Creo que estos líderes democráticos deben ser asesinados a tiros", lo que la escasa multitud de espectadores que apoyan a Trump recibió con ovaciones.

Durante la manifestación, atacaron a activistas de Black Lives Matter (BLM) que habían organizado una pequeña contraprotesta al otro lado de la calle. Un video muestra a los partidarios de Trump persiguiendo a un activista de Black Lives Matter, golpeándolo con un bate de béisbol, golpeándolo y machacándolo. Otro muestra a una multitud de neofascistas persiguiendo a otra activista de BLM con bates de béisbol, disparándole bolas de pintura y tirándola al suelo.

La policía arrestó a dos de estos neofascistas violentos. Solo un poco más tarde, las pruebas muestran en un video a los neofascistas que habían sido arrestados sonriendo y charlando con la policía. Estos supremacistas blancos fueron liberados poco tiempo después: una cachetada para todos los activistas de Black Lives Matter que han estado detenidos durante horas y cuyo único crimen fue protestar por las vidas de los negros.

El hecho de que la policía apoye y proteja a la derecha radicalizada no podría ser más claro. Las protestas de Black Lives Matter han sido criminalizadas y brutalmente atacadas por la policía. Solo este fin de semana, que se cumplieron 100 días de protestas, más de 100 personas fueron arrestadas solo en Portland el sábado por la noche.

En todo el país se han producido escenas similares de violencia policial contra manifestantes. En Rochester, donde el video del brutal asesinato de Daniel Prude a manos de la policía, ha reavivado las protestas, los policías lanzaron gases lacrimógenos a quienes se manifestaban por las vidas de los negros.

Las tensiones aumentan en Portland ya que la semana pasada, un miembro de Patrior Prayer, Aaron Jay Danielson, fue asesinado a tiros, crimen por el cual fue acusado el activista antifascista Michael Forest Reinoehl. Danielson se ha convertido en un símbolo de la derecha radicalizada, con su imagen en carteles en la protesta de este fin de semana. El jueves, la policía asesinó a Reinoehl cuando se dirigían a arrestarlo. Si bien los detalles del arresto aún no están claros, lo que sí está claro es que una y otra vez, es que los asesinos supremacistas blancos de derecha son puestos bajo custodia policial sin ningún tipo de incidentes, mientras que los activistas de Black Lives Matter son asesinados por la policía. Esto es cierto desde Kyle Rittenhouse, quien asesinó a dos personas en Kenosha, hasta Dylann Roof, quien asesinó a los asistentes a la iglesia en la 16th St Baptist Church.

Una extrema derecha envalentonada

La movilización en Portland por supremacistas blancos violentos es solo otro ejemplo de una extrema derecha cada vez más movilizada, envalentonada por Donald Trump en este ciclo electoral. Pareciera sr que todos los fines de semana hay pequeñas movilizaciones de extrema derecha, desde las de Portland, Kenosha, Stone Mountain, y más.

A lo largo del levantamiento de BLM, Trump ha intentado movilizar una derecha neofascista radicalizada para enfrentar las protestas. Eso es lo que se suponía que debía hacer "cuando comienza el saqueo, comienza el tiroteo". Sin embargo, las protestas de BLM que atrajeron a millones y contaron con el apoyo de millones más ahogaron a la extrema derecha. Aún así, a lo largo del levantamiento, hemos visto a estos supremacistas blancos confrontar y atacar a los manifestantes, atropellándolos con automóviles en docenas de casos durante los últimos meses.

Si bien estos neofascistas siempre han estado dentro y rodeando las protestas, ahora los vemos actuar de una manera aún más envalentonada a medida que las protestas de Black Lives Matter se hacen más pequeñas y la campaña de reelección de Donald Trump aviva las llamas y brinda apoyo. Trump se ha pronunciado en apoyo de las acciones de Kyle Rittenhouse, el supremacista blanco que mató a dos manifestantes de BLM en Kenosha hace dos semanas, afirmando falsamente que Rittenhouse actuó en defensa propia contra dos personas violentas que participaban de la marcha contra el racismo. Trump está llevando a cabo una campaña de reelección de la ley y el orden, destinada a criminalizar a los menifestantes de Black Lives Matter, a quienes ha llamado "matones" involucrados en el "terrorismo doméstico".

Durante el fin de semana, Trump tuiteó “Rochester N.Y., Brooklyn N.Y., Portland - ¡Todas tuvieron malas noches, todas débilmente dirigidas por gobernadores y alcaldes demócratas de izquierda radical! ¿Ven la foto?" En una conferencia de prensa del Día del Trabajo en Estados Unidos, Trump dijo que la policía local debería buscar “represalias” contra los manifestantes y elogió el asesinato policial del antifascista Michael Forest Reinoehl: “Los oficiales estadounidenses entraron y no estaban jugando. Si alguien está infringiendo la ley, tiene que haber alguna forma de retribución". A principios de semana, también firmó un memorando en el que amenazaba con recortar los fondos federales para ciudades "sin ley", incluida Portland.

La policía y la derecha van de la mano

Portland ha sido durante mucho tiempo un lugar donde se manifiesta la violencia de la derecha. Ricky Best y Taliesin Myrddin Namkai-Meche fueron presuntamente asesinados por el supremacista blanco Jeremy Christian en Portland en 2017 cuando intentaron evitar que Christian amenazara a dos adolescentes negras. La policía y los grupos neofascistas como Patriot Prayer y Proud Boys trabajan juntos, con la policía reprimiendo las contraprotestas y apoyando a los derechistas. Esto fue evidente en Kenosha, ya que la policía ofreció agua y apoyo a los vigilantes armados de derecha e incluso permitió que Rittenhouse se alejara de la escena del crimen.

Los paramilitares de derecha trabajan mano a mano con la policía para reprimir e intimidar las protestas de Black Lives Matter. Durante el levantamiento de BLM, la fuerza policial de Portland ha estado entre las más brutales, disparando gases lacrimógenos y golpeando a los manifestantes bajo el liderazgo de un alcalde demócrata y un gobernador demócrata. Trump también envió tropas federales para promover la represión, lo que resultó en secuestros en la calle y una fractura de cráneo sufrida por un manifestante. Luego de la repercusión nacional que tuvieron estas medidas, las tropas abandonaron Portland, aunque la represión ha continuado en manos de la policía, que trabaja de la mano de los supremacistas blancos.

Somos más que ellos

Se está convirtiendo en la “nueva normalidad” que cada fin de semana haya pequeñas manifestaciones neofascistas enfrentadas a pequeñas protestas de Black Lives Matter. Se está convirtiendo en la “nueva normalidad” que los supremacistas blancos conduscan sus autos dentro de las protestas y que Trump apoye estas acciones. Están envalentonados por el presidente de los Estados Unidos.

Esto no es normal. No debería ser normal. Y tenemos que ponernos de pie.

En este ciclo electoral, existe una ilusión errónea de que un voto por Biden y Harris podrá derrotar a estos neofascistas: no lo hará. Son producto de una sociedad construida por demócratas y republicanos: por Trump y por Biden. Es evidente que los demócratas no detendrán a la derecha supremacista blanca: después de todo, Portland y Kenosha están gobernados por demócratas. Son las ciudades dirigidas por los demócratas las que han estado reprimiendo a los manifestantes y protegiendo a los neofascistas mientras atacan a los activistas de Black Lives Matter. Es peligroso creer que los demócratas pueden detener el ascenso de la extrema derecha. Insistir en esta idea podría desperdicia energía y recursos que podemos y debemos dedicar a la lucha contra el racismo y por Black Lives (vidas negras), la lucha contra la extrema derecha y la lucha contra el racista Joe Biden y el racista imperialista Partido Demócrata.

Como han demostrado las protestas de Black Lives Matter y las protestas posteriores al ataque de Charlottesville, somos más que ellos.

Tenemos que desmostrarlo; eso significa protestas masivas contra los neofascistas, como hicimos después de Charlottesville. Pero protestar no es suficiente, acciones como las que tomaron los trabajadores del metro de Washington DC, negándose a transportar a quienes asistían a la manifestación Unite the Right (Derecha Unida). En una carta pública, el sindicato dijo: “El Sindicato (sección 689) se enorgullece de brindar transporte a todos para los numerosos eventos que tenemos en D.C., incluidos la Marcha de la Vida, la Marcha de las Mujeres y Black Lives Matter. Marcamos un límite si se trata de darle lugar los grupos de odio y al discurso de odio”. Luego se votó darle a Jeter poder para declarar una huelga. Esto significaría cerrar las ciudades que albergan estas odiosas, peligrosas y supremacistas blancos.

Significa demostrar, en términos inequívocos, que, aunque están respaldados por el presidente, estos neofascistas son un grupo marginal, y nosotros somos más grandes y más fuertes que ellos. Podemos y lucharemos contra ellos, así como contra la policía y el sistema capitalista que protegen.

Esta nota fue publicada originalmente en Left Voice, parte de la Red Internacional de La Izquierda Diario.

Traducción: Gloria Grinberg






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