Juventud

71 COLEGIOS TOMADOS

Un mes de lucha estudiantil en Río de Janeiro

Los estudiantes de Río de Janeiro cumplen un mes de lucha con ocupaciones de colegios, enfrentando al gobierno y uniendo su lucha a la de los trabajadores del estado.

Viernes 22 de abril de 2016

Foto: Momento de la ocupación del Instituto de Educación Rangel Pestana, en Nova Iguaçu

A casi un mes de la ocupación del primer colegio, el Mendes de Moraes, en Rio de Janeiro, ya suman 71 los colegios tomados en el estado hasta el momento. Lo que comenzó con protestas contra la precarización de las escuelas, por mejoras estructurales en los colegios que se caen a pedazos, por aire acondicionado, contra la superpoblación de las aulas y sobre todo en apoyo a la huelga de profesores, ya se transformó en un gran proceso en el que nace una nueva vanguardia luchadora. Los estudiantes ocupan escuelas en todo el estado y toman el control para imponer sus reivindicaciones, enfrentándose con las direcciones de los colegios, los secuaces de la Secretaría de Educación del estado, e incluso las invasiones ilegales de la Policía Militar de Rio de Janeiro a algunas ocupaciones.

Las ocupaciones que no paran de crecer, con estudiantes que reivindican ampliamente el #ocupatudo (ocupa todo) le meten miedo al gobierno del Estado, que pretende dar un golpe al movimiento anunciando que va a adelantar las vacaciones. Esta maniobra tiene que ser tomada por los estudiantes como un reconocimiento por parte del movimiento, de la relación de fuerzas que conquistaron. Al mismo tiempo, significa que el gobierno comenzará a adoptar nuevas estrategias para terminar con el movimiento, y frente a eso es necesaria la unificación de los estudiantes de todas las escuelas en una estrategia común para vencer al gobierno.

Además de #ocupatodo, para ir a la ofensiva contra el gobernador (interino), Francisco Dornelles (y el gobernador Pezão, de licencia por cuestiones de salud), la herramienta de lucha de los estudiantes de Rio de Janeiro es un comando de base unificado que represente el conjunto de escuelas, con representantes elegidos y revocables por asambleas de los estudiantes de cada escuela. Ya son varios colegios los que eligieron representantes, sin embargo todavía hace falta reunir representantes de la mayor parte de las escuelas en un mismo comando unificado desde la base.

Ese comando también podría unificar a los estudiantes con otros sectores en huelga, como la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ), el Departamento de Tránsito (Detran), los propios docentes, los jubilados y pensionados y otros sectores en huelga en el estado.

La crisis financiera del Estado de Rio de Janeiro viene siendo pagada por los trabajadores, estudiantes, docentes y la población que necesita usar los servicios públicos, que muere lentamente en la fila del hospital, que sufre con el caos del transporte y muere en las favelas por la violencia de la policía racista. Sin embargo, sobra exención fiscal para las grandes empresas patrocinadoras del gobierno y que nunca ganaron tanto con el desvío de dinero de las obras públicas para las Olimpiadas y el Mundial de futbol. Además, el estado transfiere una enorme cantidad de dinero al gobierno federal que va para pagar la deuda pública.

Esta casta de políticos debería ganar igual que una docente, y una docente debería ganar al menos el salario mínimo del Dieese (canasta básica familiar) que está calculada en más de 3.700 reales. Además de eso, el dinero de las exenciones y la deuda pública, que fueron producidos con nuestro trabajo y nuestros impuestos, deberían ir a la salud y educación.

Para debatir el plan de luchas de la educación y la situación política nacional, los estudiantes de la UERJ votaron en asamblea la construcción de un encuentro, sin fecha definida, de todos los sectores de la educación en huelga. Si esta medida fuese tomada por los estudiantes que ocupan escuelas puede permitir confluir la lucha de las escuelas ocupadas con los estudiantes de la UERJ y otros sectores en lucha.

La crisis de la educación es nacional y tiene que ver con la votación del impeachment

El domingo pasado la Cámara de Diputados votó que el proceso de impeachment a la presidenta Dilma siga su curso. Es natural que cualquier estudiante esté embroncado con lo reaccionario que es que un puñado de diputados tiren a la basura el voto de decenas de millones de brasileros, al mismo tiempo que defendían el conservadurismo, contra los derechos democráticos de las mujeres, la diversidad sexual, los negros. Incluso, algunos como el extorturador Bolsonaro, emitió declaraciones en defensa de torturadores de la dictadura militar del 64. La mayoría de estos diputados, que decían votar en nombre de sus familias, en realidad votaba a favor de sus intereses y sus propios negociados con las grandes empresas como la Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp), gran entusiasta del impeachment porque exige medidas más duras por parte del gobierno contra los trabajadores. Muchos, como el reaccionario Eduardo Cunha (PMDB), presidente de la Cámara de Diputados, hablaron hipócritamente en nombre del combate a la corrupción, siendo que están metidos hasta la cabeza en esquemas y negociados para robar el dinero del pueblo.

El PT, por otro lado, intentó hasta el final y sigue intentando recuperarse, a partir de sus propios negociados con estos partidos de alquiler. Desde el comienzo, el PT, adoptó para gobernar los métodos de la derecha. El PP de Bolsonaro era de la base aliada del PT hasta ayer, el homofóbico y racista Marcos Feliciano fue de la Comisión de Derechos Humanos con la bendición del PT, la implementación del “kit” de videos antihomofóbicos fue vetado como favor del PT hacia sus aliados líderes de las iglesias conservadoras. En el último año el PT intentó probar a sus patrones de la Fiesp que podría endurecerse contra los trabajadores. Cortó de todo, la educación, la salud, el programa nacional de tecnología (Pronatec), el programa de financiamiento estudiantil (Fies), los derechos laborales, el seguro desempleo, ayudó a Serra del PSDB a vender los yacimientos petrolíferos de la zona del Pre-sal y aprobó la ley antiterrorista contra los movimientos sociales. Aun así, ahora que la derecha no los necesita más, echa al PT del gobierno. Esta es la gran lección: no se puede atender los intereses de los patrones y de los trabajadores al mismo tiempo, o se está de un lado o del otro.

Si la situación de la educación estaba mal con los recortes del PT, este golpe parlamentario que ocurrió el domingo pasado vendrá con un gobierno de más recortes, privatizaciones de la enseñanza con asociaciones público-privadas en las escuelas, con nuevos y antiguos esquemas de corrupción, de otros partidos como el PMDB y quien sabe hasta el PSDB, ladrón de viandas escolares en San Pablo. Por eso, lo que atiende los intereses de los estudiantes es luchar contra el golpe y todos los ataques a la educación, sea de gobiernos golpistas o no.

Los estudiantes, aliados de los trabajadores, pueden dar respuesta a esta crisis en sus propias huelgas, combatiendo el golpe, y los recortes en la educación hechos por gobiernos golpistas u otros como el PT, que abrió el camino a los golpistas y también de toda esa casta política corrupta, exigiendo una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, donde sean cuestionadas todas las reglas de esta democracia del afano, donde los trabajadores y el pueblo pobre sean quienes decidan sobre la economía, recortando de los ricos, de los altos salarios de jueces y parlamentarios que no viven como nosotros. No serpa de esta casta podrida apoyada por jueces que ni siquiera fueron elegidos, y por unos medios que usan como masa de maniobra a parte de la clase media blanca acomodada, que vendrá el castigo de los corruptos y que todos los políticos puedan ser revocables por aquellos que los eligieron y no por media docena de diputados.






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