×
logo red internacional
Facebook Instagram Twitter Telegram YouTube

Una huelga docente histórica a la que el movimiento estudiantil tenemos que sumarnos

Contracorrent hace un llamamiento al SE, SEPC, FdE y AEP para impulsar en común asambleas en todos los centros de estudio para que las jornadas del 29 y 30 de marzo las y los estudiantes se sumen a la huelga del profesorado catalán.

Contracorrent

Jueves 17 de marzo
Facebook Twitter

Este jueves concluían las tres primeras jornadas de huelga de las y los docentes catalanes. Una huelga que, por el seguimiento y la masividad de las manifestaciones, ha sido realmente histórica. Habría que remontarse a las movilizaciones contra los recortes del govern de Artur Mas, de 2010 en adelante, para encontrar algo parecido.

La huelga tenía como principal reivindicación justamente acabar con esta larga década de recortes. La indignación se extendió en la comunidad educativa tras la modificación unilateral del calendario escolar por parte del conseller Cambrany. Pero a este catalizador se le sumaron toda una serie de reivindicaciones que son una auténtica rebelión al modelo de eduación infrafinanciada, llena de subcontratas y con una clara orientación neoliberal.

La exigencia de un 6% del PIB de financiación, el refuerzo de las medidas para la atención de la diversidad, la reducción de ratios, el pase a fijo de la plantilla interina, la ampliación horaria para las jornadas parciales o la defensa del modelo de inmersión lingüística, son parte de la plataforma reivindicativa unitaria.

Otros sectores de trabajadoras y trabajadores, como los del servicio de comedor, extraescolares y atención a las necesidades educativas especiales, han añadido además el fin del modelo de subcontratación y la internalización de todos estos servicios sin los que la escuela pública simplemente no funcionaría.

Las y los estudiantes de Contracorrent, junto a centenares de nuestros compañeros de secundaria y universidad, nos hemos solidarizado con la huelga, dejando de asistir a clase y sumándonos a los piquetes y manifestaciones. Asumimos plenamente uno de los lemas que se repetía en muchos de los carteles en las movilizaciones “las condiciones laborales del profesorado son las condiciones de aprendizaje del alumnado”.

Lamentablemente los sindicatos estudiantiles se han negado a sumarse a estos tres días de huelga. Ni el Sindicat d’Estudiants, ni el Sindicat d’Estudiants dels Paisos Catalans, ni l’Associació d’Estudiants Progressistes convocaron huelga ni participaron de las manifestaciones.

En el caso del SEPC, ha optado por una convocatoria de huelga por separado el 23 de marzo, solamente por la defensa de la immersión lingüística, a la que se ha sumado también el SE añadiéndole “no a los recortes del govern”. Nos parece un grave error, que desaprovecha la posibilidad de sumar fuerzas y pelear también por el resto de reivindicaciones que son imprescindibles también para garantizar un modelo lingüístico en catalán de calidad y no segregador.

Los ataques de la judicatura contra el catalán impactan en una escuela pública debilitada por una década de recortes que son también causa del retroceso en el uso de nuestra lengua como vehicular. La responsabilidad de los gobiernos pujolistas, procesistas y ahora el de ERC-JxCat en este retroceso es evidente.

Otras como el Frente de Estudiantes, tampoco se ha sumado a estas tres jornadas de huelga, ni lo hará a la del 23. Han optado por convocar en solitario otra jornada un día después, el 24 de marzo, esta vez contra les reformes educatives, dándole especial peso a la LOSU y la LCU.

¿Qué sentido tiene esta división de días y reivindicaciones? Desde Contracorrent damos apoyo a la jornada de huelga del próximo 23 y el 24, pero lo hacemos muy críticamente respecto a este divisionismo y parcelación de la lucha que solo nos debilita.

Por eso, al mismo tiempo, llamamos al SE, al SEPC, el FdE y AEP a que convoquen huelga estudiantil para los próximos 29 y 30 de marzo, coincidiendo con las dos jornadas que quedan este mes de la gran huelga docente. La consigna de “obreros y estudiantes, unidos y adelante”, tiene que ser más que un cántico.

Es hora de que toda la comunidad educativa, docentes, personal subcontratado, de administración y servicios, familias y, por supuesto, las y los estudiantes, golpeemos juntos para revertir una década de recortes, defender la inmersión lingüística y oponernos a todas las contrarreformas en clave neoliberal, como la universitaria, que se pretenden seguir imponiendo.

Es hora que todas las organizaciones estudiantiles sumemos fuerzas para impulsar asambleas en institutos y facultades y empecemos a coordinarlas, para que esos dos días se paralice toda la educación, desde la educación preinfantil hasta la universidad. Animamos también a todas y todos los estudiantes a hacerlo en sus centros de estudio, y nos ponemos a vuestra disposición para ayudar en todo lo que necesiten.

Te puede interesar:“Si seguimos, ganamos” ¿Cómo podemos lograrlo?


Facebook Twitter
Mark Fisher: En los límites del ataque zombie

Mark Fisher: En los límites del ataque zombie

Madrid: desmontemos un laboratorio clasista de la educación privada

Madrid: desmontemos un laboratorio clasista de la educación privada

¿Por qué militar? Viejas y nuevas razones para la actividad revolucionaria

¿Por qué militar? Viejas y nuevas razones para la actividad revolucionaria

Díaz pacta con la CEOE el régimen de becarios, se mantiene la precariedad

Díaz pacta con la CEOE el régimen de becarios, se mantiene la precariedad

Marruecos recibirá 500 millones de euros de la UE para reforzar su poder sobre la frontera sur

Marruecos recibirá 500 millones de euros de la UE para reforzar su poder sobre la frontera sur

Desprecio imperialista de Felipe VI en Colombia

Desprecio imperialista de Felipe VI en Colombia

La UJCE ante la encrucijada: una crítica a la luz del XXI Congreso del PCE

La UJCE ante la encrucijada: una crítica a la luz del XXI Congreso del PCE

En julio subió el paro y cayeron las afiliaciones a la Seguridad Social por primera vez en 21 años

En julio subió el paro y cayeron las afiliaciones a la Seguridad Social por primera vez en 21 años