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La Izquierda Diario
27 de noviembre de 2021 Twitter Faceboock

CONTRAPUNTO
El ejército de salvación, una película de Abdelá Taïa
Eduardo Nabal | Burgos | @eduardonabal

Podemos decir, un tanto a la ligera, que el escritor marroquí, afincado en París, Abdelá Taïa cuenta casi siempre lo mismo bajo diferentes prismas estilísticos, narrativos y con algunas importantes variaciones en el tono y la atmósfera que impregna sus novelas.

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“El ejército de salvación (“L’ armée du salut”), que el mismo convirtió en su primera y única película, comienza, como otras suyas, en esa infancia difícil y áspera en su Salem natal, bajo la tutela férrea de su madre, la presencia-ausencia de un padre distante, la preponderancia concedida a su hermano mayor en el núcleo original y el espacio, entre la huida y la resignación, que han escogido sus hermanas, sojuzgadas por la herencia de los valores religiosos.

En esta ocasión se muestra, al menos al comienzo, menos experimental que en otras ocasiones, adoptando la forma de un diario personal, humanista, sensitivo y éste puede ser uno de los elementos que propició la decisión de su traslado a la gran pantalla. Su primera incursión en el celuloide es muy fiel a los hechos del relato original, pero Taïa opta por un ritmo lento y contemplativo, pausado y no exento de sensibilidad estética, pero, desde su sobriedad expositiva y acercamiento humanista a los personajes, se aleja del frenesí a los que nos tiene acostumbrados su prosa poética, presidida por el ritmo, la sorpresa y el realismo mágico. El joven Abdelá de nuevo abandona su Marruecos natal, ese núcleo familiar a la vez amado y enrarecido para viajar, en esta ocasión, con una beca, a estudiar literatura y francés a Ginebra, un lugar que se vuelve desconocido, sorprendente y donde busca, desesperadamente, voces amigas, rostros y cuerpos cómplices.

En Suiza, como en la Francia de otros de sus libros, teme ser visto como un paria y de hecho se topa con los prejuicios raciales y la homofobia no sólo de la policía sino también de algunos “ciudadanos de bien” que no le permiten olvidar su origen del otro lado del océano (algo que cristaliza con su detención y encarcelamiento en el capítulo final de “La vida lenta”, su última y más completa novela hasta la fecha).

El autor vuelve a contarnos su descubrimiento de la homosexualidad, en esta ocasión observando el cuerpo fornido de su hermano mayor, y sus experiencias con hombres marroquíes o europeos, que, casi siempre, acaban con una huida del amor o el compromiso duradero, algo que deja ver la extraña inseguridad identitaria del escritor. Con la misma prosa rítmica y fluida, alternando monólogos introspectivos, repeticiones intencionadas y frases muy cortas, Taïa se refugia en Ginebra en un albergue conocido como “El ejército de salvación”, una metáfora de su propio intento, nunca logrado del todo, por salvarse a sí mismo de la interiorización del cruce y el choque de culturas, de los prejuicios vigentes y de su mezcla de admiración y repulsión por los valores occidentales, a pesar de su pasión por la cultura y la intelectualidad europea, esa de la que quiere formar parte como escritor en suelo francés.

Narrada de forma precisa y con varios personajes decisivos en su trayectoria, Taïa siempre va y vuelve de las grandes ciudades, a la vez opulentas y tramposas, de la Europa que se abre ante sus ojos a ese Marruecos que lleva tatuado en su piel, en su memoria y en el fluir, a la vez brutal y delicado, de su conciencia.

Ya en uno de sus primeros libros se atisba la derechización del suelo europeo y la xenofobia más o menos sutil, aunque el autor nos conduce, sobre todo, a través del amor y el reencuentro con sus raíces en una suerte de búsqueda imposible de esa paz interior que llega y se evapora de sus, a la vez, veloces, irónicas, sensuales y melancólicas reflexiones. Otra obra fundamental para comprender el trayecto personal y social de uno de los jóvenes escritores marroquíes de mayor proyección internacional, mezclando siempre la amargura, el amor, el nomadismo, el renacer y los fantasmas del pasado.

 
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